El obispo auxiliar de la Diócesis de Santiago del Estero trazó la línea de acción para el 2014. En febrero habrá una nueva reunión con la Sedronar. Ya analizó el tema con el nuevo obispo, monseñor Vicente Bokalic.
Desde sus vacaciones en la Capital Federal, monseñor Torrado Mosconi dialogó con EL LIBERAL y reiteró su preocupación por el drama que sufren nuestros niños, adolescentes y jóvenes, y que a partir de marzo “con la asunción de monseñor Vicente”, se va a trabajar fuerte en contra de las drogas y todo tipo de adicciones.
“Hace unos días estuve reunido con monseñor Vicente (Bokalic), y me habló sobre su preocupación en este tema. A partir de su asunción se va a seguir dando curso a los proyectos iniciados el año pasado, y que quedaron plasmados en el acuerdo que se firmó con instituciones civiles y oficiales de la provincia”, indicó el prelado.
Con la Sedronar
Respecto de los proyectos analizados a finales del año pasado con la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), dijo que está prevista una nueva reunión el mes próximo, para fijar nuevas líneas de acción.
“El año pasado se consiguió que el organismo nos brinde su apoyo para financiar la capacitación de personas para trabajar en el tema de las adicciones, y también sobre la creación de algunos centros de día, destinados a los chicos que sufren por la adicción. En febrero vamos a tener una nueva reunión para trabajar sobre otros proyectos con el acompañamiento de la Sedronar”, puntualizó.
Al mismo tiempo, monseñor Torrado Mosconi indicó que el trabajo que la Iglesia argentina inició el año pasado, y que se vio plasmado en el último documento dado a conocer por los obispos, se va a acentuar durante 2014, “porque tenemos que involucrarnos todos para que los narcotraficantes no nos sigan robando la vida de nuestros jóvenes”.
Entre los programas que se vienen desarrollando en Santiago bajo la órbita de la Iglesia, el prelado recordó el “Tejiendo lazos”, que se ha reactivado en los barrios pertenecientes a las parroquias Guadalupe, San Roque, Mailín y en La Católica donde trabajan los misericordistas del padre Cristian. La idea es llevar este proyecto y otros, a más barrios de la capital y del interior de la provincia.

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