Algunas comunas y el Centro de Empleados de Comercio ya salieron a pedir sumas fijas por única vez con motivo del fin de año, alentados por el dinero que otorgaron en otras provincias.
Mientras el Gobierno de Mendoza tiene problemas para pagar los sueldos públicos, en San Juan, La Pampa, Córdoba y la empobrecida La Rioja los gobernadores decretaron el pago de premios económicos por única vez para los empleados públicos.
En Mendoza, uno de los ex aliados sindicales del gobernador Celso Jaque encabeza la mayor presión desde el sector privado por una suma fija. Se trata del diputado nacional y secretario general del CEC, Guillermo Pereyra, quien les reclama a los comerciantes $1.000 extras por única vez para cada dependiente.
El legislador nacional es el primer peronista del ala sindical en sacar los pies del plato propuesto por el Ejecutivo. En esa línea siguen los gremios alineados en la CGT. Entre otros, los empleados de estaciones de servicio, de José Escoda, y los choferes de micro, de Rodolfo Calcagni, dos dirigentes muy cercanos al Gobierno.
En el ámbito del sindicalismo oficialista los premios de fin de año se negocian en las sombras, sin publicidad para no generar una presión extra al mandatario. De la suerte que corra el reclamo de los empleados de comercio depende buena parte del futuro de la estrategia de los gremios más dóciles a los mandatos de la Casa de Gobierno. Si a Pereyra le va bien, el resto estará más presionado por sus bases a salir con el reclamo.
Los municipales también encaran negociaciones en varias comunas, en algunos casos apoyados por ATE. El viernes, en una asamblea interhospitalaria en el Notti, Raquel Blas advirtió: “Ya hay intendentes que ofrecen sumas fijas por única vez. Aunque no conforman el pedido de los trabajadores, se está negociando con seriedad”. Y contrastó esa actitud con la del Gobierno que está completamente cerrado a la discusión salarial hasta 2011. Y en ese tren, un gremio que se cuenta entre los aliados, como es el SUTE, ya adelantó que su pedido para 2011 será de una suba del 35%, aunque no embistió por un plus de fin de año.
En la caldeada escena estatal mendocina, que empezó a calentarse desde el sector de la salud pública, Blas fue la primera en deslizar el pedido de una suma fija para fin de año. El pedido tiene pista para generalizarse en el ala dura del sindicalismo estatal, movilizado a partir del conflicto de los médicos y los profesionales de la salud con el Ejecutivo.
La presión externa
En San Juan, el gobernador José Luis Gioja anunció un plus para todos los estatales de $700 antes de las fiestas navideñas. Al mismo tiempo, el riojano Luis Beder Herrera adjudicó por el mismo ítem $350 para cada empleado público de una provincia con economía en estado terminal, tal como la consideraron desde la Nación cuando Cristina Fernández justificó la prórroga de la promoción industrial.
El plus más elevado para empleados estatales lo anunció ayer el gobernador de La Pampa, Mario Oscar Jorge, quien firmó una aporte extraordinario de $1.000 para cada empleado público pampeano. El cordobés Juan Schiaretti otorgó una cantidad por única vez de $400 para los empleados estatales de su provincia.





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