Fue para pedir el pase a planta de unos cinco mil contratados. El titular del gremio, José Pihen, denunció que tres mil empleados cobran entre $ 600 y $ 800. Desde el Gobierno, señalan que no son trabajadores, sino beneficiarios de planes sociales.
La marcha, que partió a las 19 desde la calle Corro al 269 y concluyó en la Catedral, tuvo un carácter “espiritual”, según las palabras del titular del SEP, José Pihen.
“Esta bandera no se va a bajar, sea el gobierno que sea”, expresó el líder sindical durante el acto realizado en la explanada de la iglesia.
Antes de la manifestación, Pihen había adelantado: "Vamos a darle un sentido espiritual (a la protesta). Se realiza en rechazo al trabajo precario. Vamos a elevar una plegaria a Dios para que ilumine a nuestros gobernantes”.
"Además vamos a agradecer el pase que hemos conseguido de 650 compañeras que tienen un plan de empleos como cocineras del Paicor, y que en el último acuerdo logramos que pasaron como contratados", puntualizó el titular del SEP.
Más temprano, el secretario General de la Gobernación, Ricardo Sosa, en diálogo con Cadena 3, salió al cruce de la denuncia pública efectuada por el titular del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), José Pihen, y sostuvo que las personas que perciben 600 pesos por tareas de jornadas reducidas no son trabajadores públicos, sino beneficiarios de subsidios.
“Estas personas son producto de programas sociales que vienen de la gran desocupación de 2002. Se crearon programas de subsidios y fueron quedando como una contraprestación relativa, en el caso de las escuelas, de gente que trabaja entre tres y cuatro horas”, señaló el funcionario.
Esta mañana, el secretario general del SEP denunció que 3 mil empleados estatales se encuentran de manera precaria percibiendo entre 600 y 800 pesos por mes.
“En gran medida se encuentran en las escuelas. Se llaman auxiliares de cocina, de colegios y de comedores de adultos mayores”, aseguró el gremialista.
“Trabajan prestando servicios como si fueran contratados, pero no tienen obra social, ni jubilación y cobran sueldos entre 600 y 800 pesos por mes”, agregó.
En ese sentido, Sosa adelantó que la Provincia ya está analizando la posibilidad de formalizar la situación de los beneficiarios.
"Vamos a analizar caso por caso. Como va a haber jornada extendida, habrá necesidad de ampliación en las 200 escuelas. Vamos a ir analizando, en manera de lo posible, en esos lugares donde se requiera gente que trabaje tiempo completo".


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