Muchas veces la ficción es superada por la realidad, este es el caso más patético de los que podemos referirnos.Ayer el archimultimillonario colombiano, Francisco De Narváez, lo dijo con todas las letras. En el acuerdo entre radicales y derechistas, ese es el nuevo nombre.
Azul y el radicalismo han sido generalmente muy prolijos, aunque esta vez, las circunstancias se han desmadrado.
El ex alica-alicate tuvo unas declaraciones que fueron verdaderas bombas y esto generó que los radicales en ese momento en la Convención Provincial, se levantaran en armas , aunque todo parece prever que todo será borrado de un plumazo en donde Saénz y Prat podrían quedar afuera de las elecciones, lo que podría el comienzo del final, con la grave y fatal acción de desaparecer como partido en nuestra ciudad.
El gran tema es Carús, cómo el propio candidato va a aceptar ir por cualquier partido, para este candidato las ideologías , si han muerto, no ha guardado ni un ápice de convicción, le da lo mismo la derecha que la izquierda que el centro. El gran tema es tratar de ser intendente por más que hoy las encuestas no le cierren a favor.
Ahora está en manos de los radicales tratar de frenar y entrar en las listas, de lo contrario se quedarán sin el pan y sin la torta y obligados a votar a Carlos Gustavo Vignau o sino, quedará la posibilidad de votar Inza aunque esa posibilidad está muy lejos.
Lo concreto que los radicales están a la espera de un final anunciado, Carús a la espera de ser único representante de la derecha azuleña. Mientras tanto el justicialismo callado sigue su derrotero sin mayores sobresaltos.



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