A un fin de semana del debut oficial, y en la previa del amistoso contra el Lobo platense, Santoro no vende espejitos de colores y avisa cuál es la realidad de este Independiente sin mucho cambio.
En esa línea están sus players. Hasta ahora, sinceros, no se suben a ningún carro. Saben que el 4-0 a Racing fue ideal y el 1-0 a San Lorenzo reconfortante (incluso con dibujos diferentes). Sin embargo, Boca y River arrastraron dudas. Y la última derrota ante Talleres de Escalada, equipo que hoy está descendiendo a la C... Igual, el grupo banca la parada. "Estamos en siete puntos, corrigiendo los errores del 2008. Soltarse es fundamental para el inicio del torneo", anuncia Fabián Assmann su puntuación. Y Rolfi Montenegro, su preocupación. "Es un torneo corto. En cuanto te dormiste, te cuesta recuperarlo. Hay que llegar bien a Vélez", dice sin titubear.
Lo de Santoro resulta, en definitiva, un ataque de sinceramiento. Conoce sus límites y, mucho más, su potencial. Fue bombero pero todavía no se recibió de mago. Tiene en sus manos un puñado de revanchas personales que, sólo encausándolas, podrán maquillar un poco las heridas del reciente pasado. "Estamos en seis puntos. Casi siete. A siete, llegaremos en el arranque. Y recién en la cuarta o quinta fecha estaremos en ocho o nueve puntos...", hipotetiza Pepé. Lejos del 10. Aunque también, bien lejos del 18...

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