La negociación está a punto de terminar en una medida de fuerza. Los gremios piden ahora 2.050 pesos de mejora salarial y el Ejecutivo, que ya otorgó 26% de aumento, quedó en contestar el jueves 8 de abril. En caso de conflicto la medida la van a encabezar "la comisión directiva y el cuerpo de delegados, y no lo trabajadores" dijo Stuppia.
Los gremios terminaron al borde del conflicto: pidieron 2.050 pesos de piso mínimo garantizado y el Ejecutivo quedó en contestar el jueves 8 de abril a las siete de la tarde. Con o sin acuerdo, los sindicatos ya lo anuncian como "el final de la paritaria salarial".
Como contrapartida, el Municipio liquidó los sueldos de marzo con un 26 por ciento de aumento –tal como adelantó infoeme.com este lunes-, pero los municipales lejos estuvieron de quedar conformes.
Más de 150 trabajadores se agolparon en la puerta del Palacio mientras esperaban a los negociadores con las novedades.
Al cabo de la reunión, el secretario general del Sindicato de Municipales, José Stuppia, ingresó al hall y el resto se quedó afuera golpeando la puerta que estaba cerrada con toda la intención de entrar. Entre forcejeos, irrumpieron cuando un empleado de ordenanza abrió para que saliera la comisión. Los trabajadores tomaron el Palacio y la asamblea se hizo en ese lugar.
"No tuvimos el resultado que esperábamos" señaló Stuppia y dijo que el jueves "es el último día de paritaria para el acuerdo salarial".
Anunció el dirigente sindical, entonces, que había una contrapropuesta: "Vinimos con una propuesta de piso mínimo garantizado de 2.050 pesos". Y tuvo que dar alguna explicación porque hasta aquí siempre se había hablado de 2.500 pesos de bolsillo.
Cuando los trabajadores exigieron "medidas de fuerza ya", Stuppia perdió el control de la situación. Los asambleístas empezaron a discutir entre sí y a insultar a las autoridades comunales. "Que se vayan, (José Eseverri) es igual o peor que el viejo (en referencia a Helios Eseverri)" gritaban.
Luego de un rato de mucho alboroto Stuppia pudo enderezar el timón y logró calmar las aguas. "Sabemos que no les interesa el recurso humano, el intendente es nuestro enemigo" aseguró y consiguió un margen de tranquilidad para abrir el compás de espera hasta la semana que viene.
Llamativamente, la Asociación de Profesionales de la Salud que conduce el médico Iván Recabarren esta vez le cedió todo el protagonismo al Sindicato.
Con todo en su cauce, Stuppia adelantó que en caso de conflicto, la medida de fuerza la van a encabezar "la comisión directiva y el cuerpo de delegados, y no lo trabajadores".
"No vamos a exponer a los trabajadores a las consecuencias de estos delincuentes" concluyó.

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