Si se aprueba la ley que legaliza el consumo de la sustancia, el cultivo a cargo de la Nación se haría en invernaderos y se vendería en pequeñas cantidades sanitarias. Sólo podrían comprar quienes tuvieran una licencia o carnet.
De prosperar las modificaciones que los legisladores oficialistas podrían introducir al proyecto del presidente uruguayo José Mujica para regular la venta y consumo de marihuana, el Estado permitiría el autocultivo de cannabis en clubes con membresía y a nivel individual. Por su parte, el cultivo estatal se realizaría en invernaderos y se vendería en pequeñas unidades sanitarias, bajo control oficial.
De confirmarse una versión del diario opositor El País, se entregarían "30 o 40 gramos de marihuana al mes para fumar, inhalar o consumir en alimentos". En principio, el Ejecutivo había contemplado solamente el monopolio estatal de la marihuana, pero en la negociación con los diputados del gobernante Frente Amplio (FA) habría aceptado la opción del autocultivo bajo aquellas dos posibilidades (clubes de consumidores y particulares)
El proyecto de ley originario, identificado como "Marco normativo para regular el mercado de cannabis", consta de un solo artículo y fue elevado al Congreso en agosto pasado, con la idea, según Mujica, de combatir el creciente consumo de las drogas más duras y el narcotráfico. Las negociaciones entabladas dentro del FA llevarían a incorporarle otros artículos.
En lugar de un monopolio estatal para la producción de marihuana, el texto que se discute ahora contemplaría permitir el autocultivo a nivel de clubes y probablemente individual, pero "regulando el número de plantas y las variedades permitidas", dijo Julio Calzada, un experto que dirige la Junta Nacional de Drogas (JND). Calzada explicó que "esto se va controlar con todo rigor, pero ese control no tiene por qué ser policíaco y podría tener un perfil agronómico".
Días atrás, el experto británico Steve Rolles –uno de los más fuertes defensores externos del proyecto–, había recomendado que el Estado ofrezca diferentes tipos de marihuana cuyo efecto varíe en potencia, de manera de evitar que se ofrezca un producto muy blando y una parte del universo de consumidores busque en el mercado ilegal un cannabis más fuerte, que garantice un "viaje" más duradero.
El funcionario señaló que el autocultivo no fue contemplado inicialmente, porque con la venta regulada se pretendía incidir decididamente en el mercado del minitráfico. Fuentes legislativas dijeron que estaría prácticamente definido que el cultivo estatal de cannabis se realizaría en invernaderos, ya que es el sistema que "ofrece más seguridad para evitar fugas de la droga y se adapta a las características de una planta que requiere mucha humedad".
Las fuentes del diario señalaron que quienes quieran acceder a la marihuana deberán tener un carnet o licencia, aunque se evitará que su registro sea ante el Estado para garantizar la protección de los datos. La propuesta de Mujica de liberalizar parcialmente el consumo abrió una polémica en Uruguay, con derivaciones a favor y en contra en otros países. «

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