Estado de psicosis y escenas de pánico en la capital francesa

Estado de psicosis y escenas de pánico en la capital francesa

En la segunda jornada posterior al viernes sangriento de París, los franceses reaccionaron con un inocultable estado de psicosis, protagonizando escenas de pánico en sitios emblemáticos de la ciudad y en cualquier lugar donde se escuchara la detonación de un simple petardo. 

“Los terroristas lograron su objetivo: sacar al gobierno de toda racionalidad e imponerles el terror a los ciudadanos”, dijo un jefe de los servicios de seguridad citado por los medios.

Mientras desde las alturas de la histórica Notre Dame sus campanas emitían un lúgubre mensaje de paz, después de que el arzobispo de París, André Vingt-Trois, oficiara una misa en homenaje a las víctimas, las falsas alarmas minaron la fortaleza de los parisinos que se habían reunido en pequeños grupos, en distintos lugares públicos, que al más mínimo atisbo de algo anormal iniciaban estampidas que, felizmente, no terminaron en episodios desgraciados. Decenas de personas que se habían congregado en la emblemática Plaza de la República –convertida en punto de encuentro tras los atentados de enero pasado, entre otros el dirigido contra la revista satírica Charlie Hebdo– corrieron presas del pánico cuando alguien dijo haber escuchado disparos. Pero resultó ser una más de las falsas alarmas.

La televisión mostró cómo en el este de la ciudad decenas de personas salían nerviosas de la estación de metro de Belleville. Un grupo de policías fuertemente armados se acercó rápidamente al lugar pero uno dijo a los medios que se trató de una “broma del peor gusto”. La prefectura de París confirmó varios “movimientos de pánico, una oleada de psicosis” en la capital tras cualquier “falsa alarma”. Episodios de ese tipo se vivieron en la Bastille, el Arco de Triunfo, la Place Vandôme, la Torre Euffel y en varias estaciones del subte.

Los atentados del viernes también golpearon en la actividad económica. Aunque las aerolíneas operaban con normalidad ayer todos sus vuelos desde y hacia París, fuentes vinculadas al sector y los más importantes operadores turísticos dijeron que los viajeros que tenían planes de visitar la capital francesa reconsideraron sus opciones tras los ataques del viernes. Muchos cancelaron rápidamente sus pasajes y sus reservas de hotel, una señal más que preocupante para uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional. 

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