Los titulares de los consejos regionales y centros de investigación recomiendan comprensión y atención por falta de rentabilidad.
El escrito describe la difícil situación por la que atraviesan actualmente las economías regionales del país. El mismo lleva las firmas de los presidentes de los cuerpos directivos del organismo agropecuario, y refleja la preocupación por la falta de rentabilidad y la dificultad para acceder a financiamiento y créditos a tasas razonales para los productores.
Su contenido fue divulgado a los medios de comunicación por el presidente del Consejo Regional Salta - Jujuy del Inta, Fernando Labarta, quien sostuvo que el documento comenta la preocupación por la situación actual que aqueja a la mesa directiva de los consejos regionales y centros de investigación.
El documento considera que hay dos posturas que deberían adoptarse, por un lado debería existir comprensión y por otro planificación. "En primer lugar se debería comprender la problemática que aqueja a los diversos sectores de la producción primaria, para luego realizar un planificación en pos de la devolución de la rentabilidad", subraya.
En igual sentido, sostiene que la falta de rentabilidad no es una causa, sino un efecto, y explica que los sectores productivos primarios que más competitividad han perdido son aquellos que agregan valor en origen, exportan y emplean mano de obra intensiva e insumos varios con costos ajenos al sector.
Señala que en actividades como la olivicultura, la fruticultura (citricultura, frutas de pepitas, carozo y finas, arándanos y otros berries), la vitivinicultura, la horticultura (ajo, cebolla, papa y tomate), la yerbatera, la azucarera, la apícola, la algodonera, la tabacalera, las aromáticas, las legumbres, las arroceras, las forestales, las ganaderas, y todas sus formas orgánicas, entre otras, el incremento constante de los costos internos, sumado al atraso de los precios compensatorios, destruyeron la rentabilidad.
El documento advierte además que como consecuencia de la crisis, más de un millón de puestos de trabajo se encuentran hoy en riesgo; y que con el desfase entre los altos costos internos (energía, logística, presión fiscal nacional y provincial, y política salarial, entre otros), los sectores productivos han comenzado a resignar valor agregado por competitividad. Asimismo, el esquema de precios relativos se ha distorsionado y los precios no cubren los costos de producción.
Agrega que a ello se suma la dificultad en el acceso al financiamiento con plazos y tasas acordes a las producciones, como también políticas activas para el desarrollo e inserción de los productos en los mercados internacionales, además de una política fiscal diferencial para las economías regionales. Tampoco dejó fuera de este análisis la falta de una política clara en la utilización de los recursos hídricos como elemento fundamental para la competitividad de las economías regionales.

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