En vez de canon, cobrará un porcentaje sobre la facturación. Ya hay un grupo interesado pero las ofertas se reciben hasta marzo. Buscan recategorizarlo a 4 estrellas y dotar de más servicios al perilago.
Sucede que, a diferencia de los otros tres intentos frustrados por concesionar el hotel (dos en 1999 y el último en 2004), en vez de cobrar un canon fijo mensual o anual, el pliego establece que el Estado provincial perciba un porcentaje de la facturación. Esto es, un 4 % del total de los ingresos facturados.
Aún así, ¿qué garantiza, con el antecedente de los fracasos previos, que esta vez funcione? Desde la Secretaría de Turismo destacan que esa condición hará la diferencia, junto al hecho de que es el único hotel de su tipo en los alrededores del perilago. "Intentamos capitalizar errores del pasado y explotar un contexto turístico que seis años atrás era distinto", analizó Magdalena Beltrán, coordinadora de la secretaría.
Los funcionarios del área confían en que, si bien hubo "muchas consultas", hasta el momento se vendió un solo pliego de bases y condiciones, por lo cual la prórroga (solicitada por el adquirente, dicen, para tener mayor margen de formalizar la oferta) permitirá que otros interesados realicen su propuesta "y así el Gobierno pueda elegir". No descartan que, como la última vez, el único interesado califique.
Condiciones de ayer y hoy
Cerrado desde hace años debido al incumplimiento de la inversión de $ 3,5 millones comprometida por el anterior concesionario, Hoteles y Turismo SA, en un proceso que se enmarañó aún más a causa de un conflicto judicial entre los accionistas, el de Celso Jaque es el cuarto intento en los últimos 12 años por recuperar y privatizar la administración del legendario hotel de alta montaña.
La judicialización del caso ha sido, para Raúl Sánchez, director de Planificación Turística, el principal factor que demoró más de tres años la nueva iniciativa. "Hay una decisión política de reabrir el hotel que no puede acompañar los tiempos de la Justicia, en cuyo caso correríamos el riesgo de que el edificio quede reducido a escombros. Incluso, si hubiera un reclamo por parte de los antiguos concesionarios la idea es resarcirlos", detalló el funcionario.
En lo relativo a las condiciones, y a diferencia de otras licitaciones, ésta tiene una segunda particularidad: el interesado podrá proponer el proyecto de desarrollo turístico, tanto para el hotel como para su entorno.
Éste será uno de los cinco conceptos que recibirán un puntaje, junto al conocimiento del negocio, la toma de mano de obra local, la asociatividad con firmas mendocinas para capacitación (pasantías del tipo "hotel-escuela") y el monto de la inversión, respaldada por un patrimonio neto "que asegure en lo posible una inversión genuina".
Ahora bien, en el actual contexto turístico que implica el atractivo del lago de Potrerillos se apoya la apuesta oficial de "socializar ganancias", pero no pérdidas, por lo cual no habrá asistencia financiera. "Si todo va bien el privado y la Provincia ganan; si no, el rédito será inferior", explicó Sánchez.
La concesión será por 20 años y el adjudicatario podrá presentar más de un proyecto de prestación de servicios que, junto a hotelería y gastronomía, incluye actividades que enriquezcan la propuesta.
Comentá la nota