El sector de los expendedores de la zona insiste en que el panorama es incierto, y hasta no se descarta que muchas estaciones deban tomar medidas como reducir sus horarios de atención.
Neuquén> El panorama para las estaciones de servicio de la región no varía con el correr de los días, o peor aún, cada día parece agravarse más, y como si fuera poco, la escasez de combustible no sólo afecta a la rentabilidad de las expendedoras y a los usuarios sino que también incide de manera directa y casi en simultáneo con el resto de las actividades productivas y de servicios. Esto obligaría a varias empresas a tomar medidas para hacer frente a la falta del recurso y entre las posibles acciones, no se descarta que, por caso, se decida reducir los horarios de atención.
“El panorama sigue siendo incierto y hasta cada vez más complejo. Acá no tenemos certezas de que la situación de escasez se pueda solucionar en un mes”, indicó el vicepresidente de la Cámara de Expendedores de Combustible y Afines de Neuquen y Río Negro, Marcelo Pirri.
Explicó a este diario que, de la consulta realizada entre los asociados de la entidad regional, la situación no varía de una estación a otra. Si bien se ha tratado de abastecer en un porcentaje mayor a las principales ciudades turísticas, la situación general es igual para todas las expendedoras de la zona.
Agregó además que los lunes son los días en que más se nota el desabastecimiento por el lógico movimiento del fin de semana y, los estacioneros esperan la reposición para los primeros días de la semana. Ayer, en la mayoría de las estaciones de servicio faltó nafta súper y en otros casos diesel.
Si bien no abundan, los surtidores suelen tener algo de capacidad en lo que se refiere a naftas Premiun. Por otro lado, como explicó Pirri, tampoco se está proveyendo a la zona del diesel del tipo Euro.
El directivo de la cámara regional agregó que en la zona existen unas 250 estaciones de servicio entre Rìo Negro y Neuquén. Sostuvo que en el último tiempo cerraron sus puertas las pocas que había del tipo “blancas” o “sin bandera”.
Además de todo lo que implica la falta de stock de cualquiera de los combustibles líquidos para el usuario común, para el turismo, para el transporte de cargas, de pasajeros y para el resto de las actividades económicas, la situación obligaría a muchas de las expendedoras a tomar medidas preventivas. Por caso, se supo que algunas empresas comenzaron o están en vías de realizar reducciones de los horarios de venta, como podría ser durante los horarios nocturnos.
Desde el propio sector no se descarta que, de continuar este escenario, algunas empresas deban cerrar sus puertas o suspender sus actividades por el simple hecho de que es “imposible” sostener la estructura de una estación de servicios sino se tiene stock y tampoco certezas de la provisión.
Desde la cámara regional se esta realizando un diagnóstico de la cantidad de estaciones que funcionan en la zona porque no es descabellado que algunas deban suspender sus actividades o reducir sus servicios ante la falta de combustible. Cada empresa genera en promedio entre 12 y 18 puestos de empleo. A eso se suman los compromisos de aumentos salariales que se establecieron de acá a fin de año.
Obligaciones
En este difícil contexto -explicó Pirri- se debe cumplir con las correspondientes obligaciones impositivas nacionales, provinciales y locales, como es el caso de las tasas comerciales las que en su mayoría tienen como base imponible la superficie y la cantidad de empleados de cada empresa.
Tal como sostuvo Pirri, toda esta situación afecta seriamente la rentabilidad de cada empresa. Del comercio del gasoil, la expendedora se queda con el 7 % y el 9 % en las naftas. “De ese porcentaje, cada estacionero tiene que hacer frente a todo”, indicó el directivo.
Una de las medidas -entre muchas otras- que viene solicitando la Cámara de Expendedores de Combustibles de Río Negro y Neuquén, y a su vez desde la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) es que el Estado Nacional reduzca la carga impositiva interna de los combustibles, lo que permitiría a las petroleras aumentar la importación y no trasladar ese mayor costo al valor en los surtidores. El problema de la escasez de combustible que se está registrando tiene su origen en la menor capacidad de destilación de los hidrocarburos.
Comentá la nota