Si bien existe una prórroga por cinco años del contrato con la empresa Pague Por Celular: los nuevos funcionarios comunales estudian modificaciones y analizan alternativas para mejorar un servicio que ha despertado más críticas que elogios, y sin resolver el tema del estacionamiento, sólo ha desplazado la problemática a unas cuadras más allá del área céntrica.
En sus dos años como concejal, uno de los puntos analizados por el intendente Pablo Petrecca fue el estacionamiento medido. Entre sus proyectos, ideó un sistema para que los mismos empleados municipales estuvieran a cargo de la venta de las horas y controlaran los pagos, para que la recaudación fuera a parar en su totalidad a las arcas comunales. Un poco menos pretencioso, también junto a la Fundación Pensar un programa para diferenciar las tarifas en la primera zona establecida para el estacionamiento (2011) de la segunda (2012), con el criterio de que no puede costar lo mismo estacionar en pleno corazón de Sáenz Peña que en Avellaneda y Álvarez Rodríguez, o Alem y Cabrera.
Además, el intendente quería rescatar el espíritu de la ordenanza original: ordenar el tránsito y lograr despejar el área céntrica para permitir el estacionamiento de vehículos que estuvieran de paso, para realizar las compras.
Pero, los dos proyectos por ahora aguardan en un cajón de escritorio: después de asumir, y sin que los mismos responsables de la empresa PPC lo hubiesen admitido públicamente, el flamante gobierno comunal se encontró con una renovación de contrato por cinco años.
Por eso, Petrecca y sus funcionarios analizan alternativas para mejorar un servicio que ha despertado más críticas que elogios, y sin resolver el tema del estacionamiento, sólo ha desplazado la problemática a unas cuadras más allá del área céntrica.
En principio, el Intendente se toma revancha de esta “herencia”, y al momento de sancionar la Ordenanza Fiscal e Impositiva 2016, resolvió que no hubiese aumentos en las tarifas. O sea, seguirá siendo de 6 pesos por este año cada hora de estacionamiento.
“Considerábamos que el costo por el servicio de estacionamiento medido era caro, por eso no va a incrementarse en 2016. Este servicio fue prorrogado por la gestión anterior, recordemos, por 5 años más”, dijo el mismo Petrecca al momento de hablar de las cuentas municipales para el 2016.
En un segundo plano de prioridades tras dedicarse de lleno a la recomposición de las calles de la ciudad y el distrito, el tránsito y el barigüí, los temas centrales tras la asunción, en los próximos meses se definirán modificaciones para este sistema de estacionamiento que presenta muchas dificultades para los usuarios y sólo deja un 50% de la recaudación en las arcas comunales.
El inicio
En enero de 2011, la gestión meonista dio inicio a este sistema de estacionamiento medido en el núcleo más céntrico de la ciudad, a través de la empresa Pague Por Celular.
Apenas un año y medio después, en septiembre de 2012, el pago obligatorio para dejar estacionado el vehículo se extendió en otras 80 cuadras de la ciudad, en una zona que circunda al primer sector.
Aún hoy, la mayoría de estas cuadras se encuentran vacías, porque la gente prefiere dejar sus vehículos en el corazón del microcentro, donde la tarifa de $ 6 por hora es exactamente la misma.
Acomodar el tránsito o recaudar, las razones esgrimidas desde el oficialismo y la oposición a la hora de evaluar los motivos de la implementación de este sistema. Lo cierto es que con más calles restringidas para el uso gratuito, se produjo un nuevo corrimiento de las cuadras utilizadas, por parte de aquellos empleados que dejan a diario sus vehículos para ir a trabajar en la zona céntrica. Y los que pagan, eligen las cuadras más céntricas.
El fracaso
Una breve recorrida, incluso en los horarios pico, permite observar con claridad que las nuevas cuadras incluidas en el segundo anillo del estacionamiento medido están vacías.
El panorama se torna más complicado aún si se tiene en cuenta las dificultades existentes para hallar puntos de venta (no señalizados y muy escasos, dado que no obtienen ganancias y cada vez son menos) o chicos con chalecos verdes que supuestamente caminan para ofrecer un servicio.
Además, el “negocio” se extiende a las multas que, a ciencia cierta, nadie sabe muy bien si es legal que corran por cuenta de estos mismos chicos que venden. En varias oportunidades se hizo hincapié en que no se respetan los 15 minutos de tolerancia que se establecieron por ordenanza (deben transcurrir desde el primer control del pago hasta la realización de la .
Mientras tanto, el depósito de autos se corrió unas cuadras más, trasladando las dificultades a otros vecinos y dejando calles vacías en el medio.
Un desafío
El tema del estacionamiento medido será todo un desafío para la gestión que iniciará su camino el 10 de diciembre, de la mano del intendente electo Pablo Petrecca.
A través de su bloque en el Concejo Deliberante, se realizó hace dos años una encuesta sobre este sistema de estacionamiento, y la evaluación arrojó los siguientes resultados: dificultad para encontrar a los vendedores en la vía pública, escasez de puntos de ventas en comercio, falta de identificación de los mismos, recargas en el valor de venta en algunos comercios adheridos, sistema poco amigable y problemas relacionados con la notificación de las multas efectuados por omisión del pago del servicio de estacionamiento.
En los resultados de la consulta, el 65% de los usuarios se manifestó en acuerdo con el sistema de estacionamiento medido en la zona I. Mientras que el 90% se manifestó en contra de la ampliación a la zona II.
En cuanto a los inconvenientes, la gente opinó que: el 45% tiene dificultades para encontrar a los vendedores en la calle, el 25% con dificultades para usar el sistema de mensaje de texto, el 16% manifestó no encontrar y desconocer los comercios que realizan la venta de horas y el 8% se quejó de los comercios que efectúan recargo a la tarifa vigente, regulada por ordenanza.
La propuesta
A principios de este año, Pablo Petrecca elevó una propuesta desde el Concejo que no fue atendida por las autoridades municipales, pero ahora tiene la posibilidad de ponerla en marcha: buscaba que la zona I mantenga el valor actual, de 6 pesos la hora, mientras que la zona II presente una reducción en su valor actual, llegando a los 4 pesos la hora.
“Al momento de implementar el servicio de estacionamiento medido, se buscaba como objetivos principales el ordenamiento del tránsito y la rotación de autos en la zona céntrica, sobre todo en lo que hoy es la zona I. Si bien al principio, con una sola zona, estos objetivos parecían haberse cumplido, el hecho de crear la zona II y extenderle la misma tarifa, generó que muchos automovilistas volvieran a dejar su auto en la zona comprendida entre las calles Roque Sáenz Peña y Belgrano, retrocediendo en la idea en la cual fue planteado el servicio”, indicó el intendente electo al momento de presentar este proyecto.
Por ahora, sin acarreo del vehículo
Tras cuatro o cinco multas que un automóvil registre por falta de pago de la tarifa de estacionamiento medido, el vehículo está ya en condiciones de ser acarreado hasta dependencias municipales.
Pero esta tarea no es posible por el momento, según confirmaron funcionarios comunales. ¿El motivo? Las dos grúas que posee el municipio fueron entregadas por la gestión Meoni están en tan mal estado que no pueden salir a la vía pública. Por ahora, se encuentran en reparación.
A diferencia de las multas que pueden labrar los agentes municipales, estas infracciones no pesan a la hora de renovar el carnet de conducir por ejemplo, porque se realizan sobre el vehículo y no afectan al conductor.

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