Así lo informó la delegada de los trabajadores, Elisa Lehrman. Esta nueva instancia se abrió luego de que en la última audiencia la empresa presentara el Concurso Preventivo de Acreedores.
“Esto recién empieza, ahora viene la parte más complicada”, señaló la delegada azuleña del Sindicato de la Alimentación Elisa Lehrman, luego de que en la audiencia realizada el último jueves en el Ministerio de Trabajo de La Plata Efasa presentara el Concurso Preventivo de Acreedores, lo que da lugar a que las partes negocien directamente los salarios y la posterior reactivación de la planta con la consecuente recuperación de las fuentes de trabajo.
Si bien advirtió que “hay que ver si la justicia avala el concurso”, con su presentación “nos habilita a empezar a trabajar”.
Remarcó que para que el juez de lugar al concurso preventivo de acreedores, la empresa debe presentar detalladamente las deudas que tiene y a las que no puede hacer frente y los balances “para ver si realmente las ventas que hicieron no cubren las deudas que dicen tener”.
Inmediatamente apuntó que “lo que es extraño en este tema es que cuando vimos los acreedores que presentaron, nos llamó mucho la atención que la que figura en primer lugar es la empresa que ellos mismos tienen en Alemania, que son los compradores de la mercadería. Eso es muy raro porque son ellos mismos”.
Por esto, habrá que esperar la actuación del juez a cargo y también del síndico designado, que es de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La negociación
Consultada por la negociación salarial que comenzarán a mantener las partes la próxima semana, señaló que “tenemos que pactar las condiciones salariales. Sucede que al entrar en concurso, la empresa ahora tiene la posibilidad de bajar el convenio por el cual nos regimos y le da la opción de trabajar a partir de lo que establece la Ley de Contrato de Trabajo”.
En este punto, advirtió que esa normativa establece que el ingreso mínimo que debe tener un trabajador es el mínimo vital y móvil que hoy está de 1.740 pesos.
Teniendo en cuenta esto, marcó que “se fijaría en base a ese mínimo, pero por la actividad que nosotros tenemos no podemos aceptarlo”.
El convenio por el cual se venían rigiendo los trabajadores de Efasa es el de Aves. Según dijo, “caería en las condiciones generales. Pero de acuerdo a lo que tenemos entendido por lo que nos dijeron los abogados, los derechos adquiridos que hemos ganado no nos los pueden quitar. Además, la Ley de Contrato de Trabajo establece que si hay una mejora, se debe favorecer al empleado. Y nosotros vamos a negociar lo más favorable para el trabajador”.
Sobre esto, indicó que “la parte más complicada empieza ahora, porque sabemos que muchos van a decir que ganan el mínimo vital y móvil y trabajan igual que antes”.
Aseguró que todas las propuestas que surjan en las negociaciones serán puestas a consideración de las asambleas y que “no se firmará nada que no sea consensuado”.
Ante la consulta de sí hay plazos para la negociación, consignó que “tal vez nos lleve 20 días, aunque no lo sé a ciencia cierta”.
“El trabajador más está contenido”
Mientras tanto, los trabajadores encontraron una salida laboral que les permite de alguna manera afrontar la falta de pago de sus haberes, ya que la empresa anunció sorpresivamente su cierre a fines del mes de agosto. Elaboran empanadas, buñuelos, tortas fritas y alfajores. Agregaron al buffet tortas y arrollados por el Día de la Madre. También lavan autos en el acceso a la planta. En base a esto van sobreviviendo económicamente.
En este sentido, Lehrman señaló que “el trabajador está un poco más contenido y más fuerte en la decisión de empezar a trabajar nuevamente, pero sin regalar los derechos que conseguimos”.
Consultada cuántos trabajadores reingresarían una vez que la planta se reactive, dijo que “todavía no llegamos a ese punto. Sabemos que más de 100 temporarios aceptaron los despidos, a los que se suman más de 20 efectivos que también aceptaron los despidos. Pero de estos últimos, muchos ya se estaban por jubilar”.
Según trascendió, una vez que vuelvan a trabajar la empresa abonaría el sueldo que lleguen a acordar y los gobiernos nacional y provincial aportarían los Repro.
Por último, marcó que “las expectativas son buenas. Los números se cerrarían en los próximos días, esperemos que desde la empresa se tome conciencia y empecemos a negociar enseguida. Nosotros, vamos a estar firmes en la decisión de que el trabajador siga cobrando lo que cobraba”.
Comentá la nota