La denuncia de 2004 acusaba a la edil de tener un empleado fantasma, y cobrarle los haberes, cuando el vecino ni siquiera sabía que estaba nombrado en el Deliberante.
No pudo comenzar ayer en el Fuero Penal de Quilmes, Hipólito Irigoyen y Videla, el primer juicio oral por "ñoquis" en el Concejo Deliberante de Quilmes, debiendo comenzar hoy.
El magistrado Pablo Pereyra, integrante del tribunal oral, sufrió una indisposición por lo que se suspendió hasta hoy a las 8 la primera audiencia.
La denuncia había sido radicada por la abogada quilmeña titular de la Casa de los Derechos Humanos de Quilmes, Mónica Frade, en noviembre de 2004 contra la ex concejal Liliana Lutteral, Jorge Tevez (su esposo), y Oscar Rodríguez (un puntero a nombre de quien se habrían extendido poderes para percibir sueldos de personas que nunca trabajaron).
Están procesados por los delitos de "peculado" en concurso ideal con el de "defraudación a la administración pública" (en al menos cuatro casos). La ex concejal pudo mantener su libertad a lo largo del trámite judicial por el pago de una fianza que hace más de cinco años ascendió a 100.000 pesos.
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