“Esta obra va existir si alguien se involucra con ella”

“Esta obra va existir si alguien se involucra con ella”
El artista plástico encargado de la realización, Daniel Fitte, dialogó con infoeme.com. “Si alguien pasa de largo, llega y no se involucra con la obra, no existe y creo que así funciona este tema en la sociedad”, reflexionó.
La Facultad de Ciencias Sociales inauguró el último sábado en la sede del Campus universitario su “Sendero de la Memoria” en conmemoración de los 35 años del último golpe militar. La propuesta estuvo coordinada por el artista plástico Daniel Fitte quien desde septiembre de 2010 trabajó con docentes, no docentes y alumnos de la institución en base a estrategias y dinámicas participativas.

Según expresó el artista: “Desde septiembre empezamos a trabajar, hicimos reuniones y todos esos datos y conceptos que yo recopilo de la gente me sirven para trabajar en el diseño de la obra. La conclusión fue que tenía que ser una obra que si bien hable de lo que ha sucedido en la historia reciente -la dictadura- a la vez nos ubique en el presente y con una mirada hacia el fututo, optimista. Es decir, poder poner en juego el valor de la historia y potenciarla hacia delante”, afirmó.

El sendero se compone de once mojones que encuentran anclaje en diferentes textos y citas que van guiando el camino hasta la interrupción de una explanada de hormigón semienterrada, que metafóricamente simboliza las interrupciones de la democracia.

En este sentido, Daniel Fitte afirmó: “Es una obra para que la gente puede recorrerla, y pueda participar desde que comienza hasta que termina, pero esta obra va existir si alguien se involucra con ella, si alguien pasa de largo, llega y no se involucra, la obra no existe y creo que así funciona este tema en la sociedad”.

Respecto a las claves para el recorrido del sendero, el artista destacó la entrada de la obra, en cercanías a la avenida del Valle. El camino se inicia con la frase “las piedras para nosotros son mojones” y esa cita “es clave para empezar a entender la mirada de estos pensadores sobre la lucha y los sentido de lucha, y como un obstáculo se trasforma en un sentido positivo”.

Sobre el final del trayecto, el texto de anclaje del último mojón reza “viven allá donde en algún lugar se existe” y eso “nos dice nadie murió en vano cuando los pensamientos son fuertes y constructivos, y eso te hace irte con un sentido de seguir caminando”, enfatizó el artista.

Por último, respecto a las sensaciones personales y sobre las percepciones de los visitantes, Daniel Fitte consideró que “fue muy fuerte todo el proceso, desde que empezó, ver trabajar a la gente que construyó la obra, los obreros, el alma que le pusieron y la gente de la Facultad que trabajó tanto. La sensación que tuve con la gente, es que fue una obra que invitó mucho al silencio, pero al silencio desde el punto de vista de contemplar, observar, como un espacio de pensamiento”.

Finalmente, sobre los significados construidos por los visitantes, el autor manifestó: “cuando llegaban al cubo semienterrado la gente que vivió esa historia, gente de 50 años, que había vivido toda esa historia, llegaban y daban vuelta alrededor. En cambio los más chicos se apropiaban de eso, corrían y jugaban alrededor y eso me hizo pensar esta cosa de que cada uno ha vivido y como recibe estas cuestiones, desde donde lo mira”.

Comentá la nota