La Agencia de Seguridad Nacional vigila los e-mails y mensajes que entran y salen del país; también identifica a las personas vinculadas con extranjeros investigados
La NSA no sólo está interceptando las comunicaciones de los norteamericanos que están en contacto con extranjeros sospechosos fuera del país, una práctica que los funcionarios han reconocido abiertamente.
Según un alto funcionario de inteligencia, la NSA ha tendido una red mucho más vasta, que identifica a todas aquellas personas que mencionen información vinculada con esos extranjeros investigados, incluso desde o hacia direcciones de e-mail muy poco utilizadas.
Aunque se sabe desde hace tiempo que la NSA realiza búsquedas digitales intensivas de información levantada en el extranjero, el hecho de que revise sistemáticamente y sin orden judicial el contenido de las comunicaciones de los norteamericanos con el extranjero revela la escala de sus operaciones secretas.
También suma un nuevo elemento al debate que se desató tras las revelaciones del ex contratista de la NSA Edward Snowden, y que cuestiona si la agencia no violó la privacidad de los norteamericanos al levantar datos de e-mails y llamadas en sus esfuerzos por hurgar en la inteligencia extranjera.
Los funcionarios de gobierno dicen que la vigilancia transfronteriza fue autorizada por la enmienda de 2008, que reformó la ley de vigilancia de la inteligencia extranjera (FISA, por sus siglas en inglés), y por la cual el Congreso aprobó el espionaje interno en territorio norteamericano sin orden judicial, siempre y cuando el "objetivo" no fuese ciudadano y estuviese en el extranjero.
Ante los requerimientos de la prensa, la vocera de la NSA, Judith Emmel, se limitó a comentar que las actividades de la agencia estaban amparadas por la ley y destinadas a reunir información no sobre los ciudadanos norteamericanos, sino sobre "potencias extranjeras y sus agentes, organizaciones extranjeras o terroristas internacionales".
Los indicios sobre esta vigilancia se desprendieron de una de las filtraciones de Snowden: un conjunto de reglas de la NSA sobre cuándo aplicar la enmienda de 2008 a la ley FISA. Un párrafo señala que la agencia "se propone acceder a comunicaciones sobre un determinado objetivo, aunque no lo tengan como remitente ni como destinatario".
Para llevar adelante esa vigilancia, la NSA copia temporalmente y luego peina el contenido de una masa de comunicaciones compuesta por e-mails y SMS que cruzan la frontera.
Los expertos informáticos dicen que sería difícil hacer búsquedas sistemáticas del contenido de las comunicaciones sin primero reunir casi todos los intercambios en formato texto con el extranjero. Las redes de fibra óptica por las que circulan las comunicaciones rompen los mensajes en pequeños paquetes que viajan a la velocidad de la luz por diferentes rutas hacia su destino compartido, así que para buscar en ellos primero tendrían que capturarlos y rearmarlos.
El funcionario dijo que hay una computadora que intenta identificar en esas comunicaciones ciertas palabras clave u otros "marcadores", y almacena las coincidencias, para que luego sea examinado por analistas humanos. El proceso dura "unos pocos segundos", y el sistema no es capaz de realizar "búsquedas retrospectivas".
El funcionario dijo que las palabras clave y los otros marcadores eran "muy precisos", para minimizar la cantidad de comunicaciones inocentes de norteamericanos que eran señalados por el programa.
La ley, que fue aprobada secretamente por la Corte de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, dice que la NSA debe garantizar que una de las partes de cualquier conversación a la que acceda en su búsqueda de objetivos extranjeros debe encontrarse fuera de Estados Unidos, para que la vigilancia se dirija técnicamente hacia el extremo de ese intercambio que está en el extranjero.
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