La ESB Nº 21 esperará respuestas, pero sus alumnos ya empezaron las clases

La ESB Nº 21 esperará respuestas, pero sus alumnos ya empezaron las clases
Por el momento los más de 40 chicos cursan en instalaciones de la Escuela Nº 17. Aun no se sabe si construirán salones o alquilarán otro espacio físico. Esperan que la visita de Oporto del próximo martes genere respuestas, pero a la vez saben que estas dificultades se viven en cientos de escuelas de la Provincia de Buenos Aires.
Las clases comenzaron normalmente el lunes pasado, pero las autoridades de la ESB Nº 21 siguen esperando y ansiando respuestas que lleguen desde La Plata. Ni siquiera a nivel distrital es posible tomar algunas decisiones, por lo que por el momento los 43 chicos que estudian su tercer año en la ESB Nº 21 comenzaron a cursar sus estudios en un solo salón del edificio de la Escuela Nº 17.

De los 52 alumnos que estaban inscriptos en el tercer año de la Secundaria, concurrieron 43 el primer día de clases. Los demás fueron reubicados por sus padres en otros colegios. En ese momento las autoridades resolvieron ubicarlos a todos temporalmente en un salón hasta que se resuelva si reformarán el salón de actos para crear un aula nueva o se alquilarán dos salones en la Sociedad de Fomento Pueblo Nuevo, en los que se ubicaría a los alumnos en dos grupos. Por el momento, nada de eso esta resuelto aún.

"Todavía no hay resolución del desdoblamiento. No estamos con la matrícula del principio, pero están sentados unos 43 chicos con sus profesores en el aula más grande que tenemos, en el horario de 8 a 12.15", explicó el director de la ESB, Pablo Habarna.

El conflicto se suscitó cuando los padres supieron -apenas cinco días antes de comenzar las clases- que sus hijos no tendrían lugar para cursar todos los días las materias correspondientes al tercer año.

Desde la institución se habían propuesto cuatro opciones: la primera de ellas consistente en que un grupo de estudiantes sea trasladado a un aula de la Escuela Media Nº 8 (ex Comercial). La segunda propuesta, rechazada desde que fue anunciada, se basó en que los estudiantes cursen en un horario vespertino, más específicamente de 17.15 a 21.15.

La tercera, es la creación de un aula en las instalaciones de la Escuela Nº 17, cuyo lugar estaría donde funciona el salón de actos. Por último, se manejó la posibilidad de alquilar dos aulas en la Sociedad de Fomento Pueblo Nuevo, donde también funciona el Banco de Leche

Por el momento, la decisión fue ubicarse en el mismo edificio de la Escuela 17. "Los padres decidieron quedarse dentro de la institución pero nosotros seguimos negociando otras instalaciones", detalló el docente, quien reconoció que esa instancia "se plantea a nivel local pero requiere solución de La Plata". En este sentido, destacó el apoyo permanente de la inspectora de su escuela, Mónica Frenkel.

Si bien no es fácil enfrentar una clase compuesta por 43 alumnos, Habarna aseveró que "está todo en orden con los chicos. Hablamos con ellos y están muy bien predispuestos para que tengan un orden debido a la cantidad que son, y buscamos que estén en el aula con el mejor ánimo para que el docente pueda desarrollar bien la clase. Indudablemente no es lo mismo para el docente pero tenemos que adaptarnos a la circunstancia que estamos viviendo y a la buena voltunad de los chicos, padres y docentes porque no hay salones en ninguna escuela".

El drama que vivieron en la ESB Nº 21 no fue el único de la ciudad, pero la protesta de los padres generó una amplia repercusión en la comunidad. Es que por un lado la Provincia de Buenos Aires decidió que la Secundaria esté compuesta de 6 años obligatorios, algo en lo que todos acuerdan y coinciden. El problema no es el qué sino el cómo. Y allí la implementación de los programas ha generado serias dificultades en distintos puntos de la Provincia. Muchas escuelas realizaron los tres años de secundaria básica como estaba decidido y no pueden comenzar el cuarto debido a que no tienen espacio físico. En este caso puntual de la ESB Nº 21 el problema se generó en 3º.

Sin embargo, con diálogo y participación de los padres se han buscado soluciones. "Yo los comprendo de corazón a los padres. Gracias a Dios tuve mucho apoyo de la inspectora que es Mónica Frenklen. Cuando se planteó este conflicto todos querían estar en esta institución, venían chicos del barrio AOMA, de Sierra Chica y al ser un espacio más reducido, resulta una escuela contenedora. Al principio se enojaron, después fuimos charlando y se entendieron las cosas porque vieron que buscábamos la solución. Yo igualmente los comprendo y creo que ellos nos han entendido a nosotros", destacó. "Hoy no hay problemas afortunadamente". Y las soluciones a problemas cotidianos van surgiendo a medida que avanzan los días. La materia Construcción de la Ciudadanía está fuera del horario curricular y para evitar el choque entre chicos de Primaria y Secundaria en los distintos turnos, ahora se tomó la decisión de que los chicos de la secundaria ingresen a las 7. "Vamos dando ideas a los planteos que van surgiendo", describió el director.

A la Escuela Secundaria 21 concurren 161 alumnos, divididos en dos 1º, dos 2º y un 3º. Como es de suponer, no se sabe qué ocurrirá en el 2011 cuando haya que poner en marcha el 4º de la secundaria y la orientación correspondiente. "Eso sí se trabaja en el distrito para ver si hay una proyección hacia el cuarto año o nos quedamos con un tercero y después articulan con otra escuela", explicó Pablo Habarna. Van paso a paso y, como en tantas escuelas de la provincia de Buenos Aires, la falta de previsión de parte del gobierno obliga a los docentes y directivos a acomodar su infraestructura y sus recursos para poner en práctica la inclusión educativa.

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