Actualmente, el litro de leche en sachet vale $3,75. Crece la preocupación de los comerciantes que ven cómo disminuyen sus ganancias
Mario Paganini, titular de una empresa distribuidora de productos lácteos, informó a La Mañana que si bien aún no recibieron la notificación de los aumentos autorizados, se estima que al corto plazo serán aplicados a los productos. Sería a fines de esta semana o principios de la semana que viene, y rondaría el 9% de subas. Actualmente, el precio de venta al público de la leche entera en sachet disponible en esta distribuidora es de 3,75 pesos.
Ventas
Los incrementos, que se vienen dando desde hace varios meses, afectan el modo en que consumen los formoseños. Según Paganini, con cada aumento la gente modifica la manera en que gasta su dinero, llevando menos mercadería. "La gente no compra igual que antes. Cada vez que hay un aumento se da una frenada, como efecto al aumento. Después no se vuelve al nivel de venta anterior. Cada vez que hay un aumento la gente va consumiendo algo menos, porque obviamente el sueldo sigue siendo el mismo y el producto sube de precio", explicó.
Paganini ejemplificó los efectos de las subas constantes con un caso que se ve a menudo. Si con diez pesos una familia compraba un litro de leche y una ración de queso cremoso, con las subas lleva el mismo litro de leche, pero la porción de queso es cada vez más pequeña. "A lo mejor, se sigue facturando lo mismo, pero el consumidor lleva cada vez menos", afirmó.
Esta clase de conducta afecta no sólo a la economía y alimentación de los grupos familiares, sino también a la rentabilidad de los negocios. "No se puede transportar todo el aumento, porque enseguida viene una reacción de no consumo. Constantemente estamos tratando de ver de dónde achicar los gastos porque año a año se ve que la rentabilidad viene cayendo en el negocio en sí", dijo el comerciante.
También explicó que en muchos casos, los vendedores esperan alguna fiesta puntual que incremente el consumo, y así poder mejorar los ingresos. "Si uno se limita a las ventas normales, es muy difícil mantenerse con las inversiones, porque la rentabilidad se va achicando", aseguró Paganini.
Insustituibles
El problema fundamental que rodea a esta clase de aumentos en productos alimenticios insustituibles, es el impacto que genera en la alimentación y nutrición de los más pequeños de la familia. "En una casa en donde hay niños, la leche en sachet no se puede reemplazar con nada y es de primerísima necesidad. Tal vez se pueda reemplazar algún tipo de queso duro o algún producto más selecto, pero no un litro de leche o yogurt. Es normal, innecesario e impostergable", definió el comerciante.
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