En el marco del cierre del Congreso Mundial del Algodón, especialistas internacionales destacaron la tecnología aplicada en la producción algodonera local.
Es que el plenario del Comité Consultivo estuvo reunido en Buenos Aires y realizó giras por Chaco y Formosa con delegaciones extranjeras, quienes destacan la evolución tecnológica y la recuperación de la rentabilidad del cultivo.
Y en ese marco, uno de los ejemplos que mejor impresión causó en los visitantes (delegaciones de Colombia, Francia, Egipto, India, Ghana, Irán, Kazakhstán, Kenia, Malí, México, Australia, Mozambique, Países Bajos, Pakistán, Polonia, Sudáfrica, Suiza, Tailandia, Taiwán, Tanzania, Togo, Turquía, Uzbekistán, Zambia, Zimbabwe y los Estados Unidos) fue el del pequeño agricultor algodonero. "A partir de la mecanización del cultivo y los nuevos avances tecnológicos y genéticos, la producción de algodón sigue siendo una alternativa rentable en esta parte del país", fue subrayado.
Con la visita a los estratos productivos más opuestos de la cadena algodonera y una exhibición estática y dinámica en la estación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) El Colorado de Formosa, culminó este congreso, que por una semana acaparó la atención del mundo textil. Así, representantes de 36 delegaciones de diferentes partes del planeta se llevaron un claro panorama de cómo conviven en esta porción de suelo argentino los grandes, medianos y pequeños productores algodoneros.
Esta situación fue destacada por todos y cada uno de los visitantes, ya que en sus países de origen los productores que se dedican al cultivo del algodón pertenecen sólo a uno de estos segmentos, sean grandes, medianos o muy pequeños productores.
Una de las jornadas de campo que se destacaron fue justamente la que se llevó a cabo en la Escuela Agrotécnica 5 de Colonia El Alba, donde el gobernador Gildo Insfrán, junto a la secretaria de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar de la Nación, Carla Campos Bilbao; el director ejecutivo del Comité de Asesoría del Algodón Internacional -CCIA-, Terry Townsen; y el vicepresidente del INTA, Luis Basterra, recibió a los invitados.
"Es el futuro del algodón, con mejor rentabilidad". Las palabras, cargadas de esperanza para un sector que empieza a recobrar el brillo perdido, pertenecen al ingeniero formoseño Jorge Hernández, responsable de comunicar a los visitantes las ventajas de sembrar en surcos ultraestrechos.
Rindes
La nueva modalidad tiene la característica de ubicar a 38 centímetros un surco de otro y no a 52 centímetros, como recomienda la manera del surco estrecho.
El coordinador del programa agrícola provincial aseguró que cuando caen los precios internacionales, "lo único que puede hacer el productor es maximizar los rendimientos achicando costos". Con esta modalidad, se obtuvieron rendimientos de hasta 3.700 kilogramos por hectárea, inclusive con algodones tardíos, con humedad y fertilización adecuada.
"A 38 centímetros, la densidad que hoy tiene el cultivo es mejor, con mayor rapidez de cobertura en los surcos. Es fundamental tener este tipo de coberturas, con siembras tempranas para cosechar a fines de enero o principios de febrero, que permita luego trabajar un sorgo para cosechar en junio o julio", destacó. Es que la gramínea detrás del algodón aparece como fundamental para aprovechar las ventajas de la siembra directa a partir de la cobertura.



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