Las estadísticas oficiales indican que dentro del casi 54% de la población argentina con sobrepeso, el 18% es obesa. “Es un problema con múltiples causas, y no se lo puede limitar sólo al aspecto comida”, aseguran.
Respecto de esta problemática, nutricionistas de nuestra ciudad aseguraron que en los últimos dos años, creció considerablemente el número de niños que sufren sobrepeso, lo cual lo adjudicaron a la mala alimentación, un problema que, según aseguran, abarca a gran parte de la población.
Los médicos reiteraron en la jornada de actualización sobre ‘Nuevas Tendencias en el Tratamiento del Sobrepeso y la Obesidad’, realizada en la ciudad de Buenos Aires, que las estadísticas oficiales indican que dentro del casi 54% de la población argentina con sobrepeso, el 18% es obesa.
Múltiples causas
Edgardo Ridner, presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), sostuvo que la obesidad “es un problema con múltiples causas, hay factores genéticos, culturales, ambientales y no se lo puede limitar sólo al aspecto comida”.
Por eso, indicó que “se la conoce a la obesidad como una enfermedad crónica no transmisible porque no hay un agente como un microorganismo que la desencadene”, pero opinó que “en realidad, hay muchos modos sutiles en que se transmite como a través de conductas, costumbres y los hábitos a la hora de comer”.
Por su parte, Mónica Katz, directora de la carrera de Médico Especialista en Nutrición con orientación en Obesidad de la Universidad Favaloro, consideró que “los tratamientos basados en dietas extremas y muy restrictivas, no son efectivos”.
Katz explicó que esas terapias “funcionan mientras duran, pero luego se vuelve al peso original o se genera un rebote de peso que es aún mayor al inicial”.
Por eso, puntualizó que “la solución estaría en mejorar el proceso de toma de decisiones del paciente a la hora de comer y acompañarlo sin prohibirle alimentos, llevándolo a que elija lo saludable y teniendo en cuenta el estrés que le genera su obesidad”.
El informe de los especialistas que se expuso en la jornada hizo hincapié en la necesidad ante la obesidad de realizar actividad física, adoptar una alimentación balanceada, placentera, en porciones saludables y sostenibles en el largo plazo, sumando nutracéuticos.
Los nutracéuticos son componentes naturales presentes en los alimentos con beneficios saludables, ya que pueden colaborar con el tratamiento y prevenir enfermedades.
Ridner finalmente aclaró que “esas sustancias de origen natural con una producción estandarizada son beneficiosas para las dietas, pero deben ser suministradas por los médicos tratantes”.
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