España: trágica noche para jóvenes latinoamericanos

Se dirigían a una fiesta y fueron arrollados por un tren; 13 muertos
MADRID.- Una decisión desafortunada de un grupo de jóvenes inmigrantes latinoamericanos causó anteanoche la peor tragedia ferroviaria de España en los últimos años.

Unas treinta personas, la mayoría de ellas de origen ecuatoriano, colombiano y boliviano, fueron arrolladas por un tren rápido a la altura de la estación Castelldefels-Platja, en las cercanías de Barcelona, mientras intentaban cruzar a pie las vías del ferrocarril en dirección a la playa para celebrar la tradicional verbena de San Juan.

De acuerdo con las últimas informaciones, el número de muertos por el accidente ascendía a 13, mientras que otras 14 personas, en su mayoría adolescentes y jóvenes, fueron hospitalizadas, tres de ellas en estado crítico.

Los inconvenientes para establecer la cantidad exacta de víctimas y sus identidades se explican, según las autoridades policiales y sanitarias, en que los cuerpos de las personas atropelladas resultaron destrozados por la violencia del impacto, ya que el tren circulaba en ese momento a 139 kilómetros por hora.

Poco después de conocerse la tragedia, que conmovió a la opinión pública española y, en particular, a la numerosa comunidad latinoamericana residente en este país, las explicaciones de las autoridades regionales y nacionales contradijeron la de los allegados y familiares de las víctimas, que señalaron como causa del accidente la falta de un acceso adecuado para cruzar las vías en forma segura.

Alta velocidad

En este sentido, la primera voz oficial en pronunciarse sobre el accidente fue el presidente de la Comunidad de Cataluña, José Montilla, quien dijo que el contingente "cruzó la vía sin utilizar el paso subterráneo que está en funcionamiento".

Además, Montilla confirmó que el tren Euromed, que cubría el trayecto entre Alicante y Barcelona, no tenía previsto detenerse en esa estación y, por esa razón, había alcanzado una velocidad tan elevada en el momento del accidente

En sintonía con esta interpretación de los hechos, el ministro de Fomento, José Blanco, señaló que "todo apunta a una imprudencia", y defendió al gobierno. Y recordó que la estación había sido remodelada el año último y que contaba con un paso subterráneo habilitado, el cual, de haberse utilizado, habría evitado el accidente.

"Se construyó un túnel para aumentar la seguridad y la estación estaba perfectamente señalizada, con la prohibición total de no cruzar las vías", dijo el funcionario, quien además recordó que se invirtieron 1,2 millones de euros para reacondicionar las instalaciones de la estación.

Por otra parte, Blanco agregó que ese predio contaba con un ascensor y un puente adicional que, según reconocería más tarde, no estaba habilitado para su uso desde octubre del año último.

No obstante, las críticas hacia esta hipótesis no tardaron en aparecer, en especial por parte de los testigos que también integraban el grupo de latinoamericanos y que sólo recibieron heridas leves como consecuencia del incidente. De acuerdo con el relato de esos testigos, en su mayoría jóvenes de entre 18 y 24 años, el paso subterráneo que les hubiese permitido atravesar las vías sin peligro era demasiado estrecho y, además, estaba sobrecargado de gente que se dirigía a formar parte de la festividad playera.

"Un grupo cruzó a pie, y un tren contrario llegó a toda velocidad. En tres segundos, todo se llenó de cadáveres. Todos gritaban y lloraban. La gente estaba en estado de shock", dijo un testigo, Marcelo Cardona.

Para jóvenes

La verbena de San Juan, que tiene un especial atractivo para la juventud, es, a pesar de su nombre religioso, una celebración de origen pagano que se realiza en Cataluña en la noche del 23 al 24 de junio.

Durante los festejos, que se realizan al aire libre en las playas de la Costa Brava del mar Mediterráneo, se preparan varias hogueras con madera de muebles recolectados los días anteriores, y, sobre una de ellas, los niños colocan un ninot (muñeco de cartón y papel), que luego hacen arder para señalar, así, el comienzo del encuentro festivo, cuya duración se extiende hasta el amanecer.

El momento del accidente, que ocurrió a las 23.23 del jueves, coincidió con la hora de mayor afluencia de público al evento, por lo que la hipótesis de una eventual congestión del tránsito de peatones en el túnel tampoco fue del todo descartada por Montilla.

"Eso habrá que analizarlo; habrá que ver qué pasó, si efectivamente el túnel estaba colapsado o no", admitió el funcionario catalán, aunque luego volvió a aferrarse a su discurso inicial. "La prudencia es algo que siempre debe aplicarse. Las víctimas deberían haber esperado unos minutos antes de arriesgar sus vidas", añadió.

En tanto, anoche las autoridades catalanas confirmaron que, de las 13 víctimas mortales, ocho ya han sido identificadas: se trata de siete hombres y una mujer. Las cinco restantes, dos hombres y tres mujeres, aún no pudieron ser debidamente identificadas por el grado de lesiones que tuvieron los cuerpos, aunque sobre el total de los fallecidos se sabe que proceden de Ecuador, Bolivia y Colombia.

Comentá la nota