Carme Chacón, ministra de Defensa y delfina del jefe de gobierno, renunció a sus aspiraciones presidenciales para aliviar la crisis
MADRID.- Carme Chacón, ministra de Defensa de España y figura clave en la renovación del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), renunció ayer a sus aspiraciones presidenciales y dejó en evidencia la magnitud de la crisis y de la lucha de poder que atraviesa esa fuerza política desde el domingo, cuando fue derrotada por más de 10 puntos en la elecciones municipales y comunales.
La funcionaria, que dentro el socialismo representa la continuidad de la línea política e ideológica del actual presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, reconoció que dio un paso al costado en su plan por sumarse a la carrera sucesoria "por el bien y la unidad" de su partido. El oficialismo fue vapuleado en las urnas por el Partido Popular (PP), en medio de una crisis económica y social que ya elevó el número de desempleados a cinco millones de personas el mes pasado.
Con ese gesto, la ministra de origen catalán le liberó el camino de obstáculos en la competencia interna al vicepresidente y ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba. Desde el entorno del actual jefe de gobierno señalaron que Zapatero valora el "compromiso de responsabilidad y la generosidad" de Chacón y la "absoluta lealtad" de Pérez Rubalcaba.
Sin potenciales rivales a la vista en este difícil momento del PSOE, luego de la peor derrota electoral sufrida por esa fuerza desde el retorno de la democracia en 1975, la virtual adjudicación automática de la candidatura al veterano político fue interpretada ayer, entre sus pares, como un gesto de resignación de La Moncloa ante la difícil perspectiva de retener el gobierno en las elecciones de marzo.
Esa tensión se pudo apreciar en la conferencia de prensa ofrecida ayer por Chacón, que, con la voz siempre a punto de quebrarse, no ocultó su desilusión por tener que abandonar su sueño presidencial, por el que trabajaba desde hacía tres meses.
"Desde el inicio del mes de febrero estaba dispuesta a presentar mi candidatura y así se lo había comunicado a dirigentes del partido. La última vez que lo hice fue el martes pasado al secretario general, pero entendí que tras el resultado electoral cosechado debía repensar la decisión porque con ella se pone en riesgo la unidad del partido, nuestra imagen colectiva, la imagen del presidente del gobierno y la propia estabilidad del gobierno, y eso me ha hecho reconsiderar mi decisión", dijo la ministra.
Chacón aludió así indirectamente a los intentos del presidente del País Vasco, el también socialista Patxi López, de reemplazar las elecciones internas por la convocatoria a un congreso general partidario. Esa maniobra buscaba una profunda renovación de toda la conducción del PSOE y el virtual final del zapaterismo, y desnudó las disputas que enfrentan a las diferentes ramas del oficialismo.
López había anunciado el martes pasado su intención de convocar a un congreso para "cambiar la imagen en forma urgente" del PSOE y lograr un "mejor posicionamiento" ante la sociedad y el electorado de cara a las elecciones presidenciales del año próximo. Pero sus intentos por refundar el partido, que el dirigente cree severamente dañado por la conducción central, fueron rápidamente contenidos por Rodríguez Zapatero y los denominados "barones" partidarios, que en su mayoría respaldan firmemente al presidente en su objetivo de mantener la conducción del socialismo hasta que se formalice la elección de Pérez Rubalcaba.
Sin embargo, los defensores de convocar a un congreso que obligaría al partido a definir un nuevo programa y perfil argumentaban que, por esa vía, se evitaría una feroz pelea interna ante un electorado y una sociedad que, tras la debacle electoral del domingo, ya había dejado al partido "sin energías" para poder permitirse una cruenta lucha intestina.
Quienes estaban con López señalaban que el desgaste producido por un congreso partidario "es mucho menor", debido a que se extiende apenas por unos días y sólo involucra a los 60 dirigentes partidarios que votarían las nuevas bases y al sucesor de Rodríguez Zapatero.
En cambio, en las elecciones internas se necesitan varias semanas de campaña y la participación de los más de 220.000 afiliados, lo que implica un presupuesto mayor y probables nuevas divisiones.
Pero Chacón, tras consultarlo con el presidente, prefirió salvaguardar a su mentor político en detrimento de sus aspiraciones personales. "No quiero que siga la escalada dentro del partido. Ahora sólo espero que el próximo debate sea un debate sereno", dijo la funcionaria, en referencia al encuentro partidario nacional que se realizará mañana, que ahora promete transformarse en el día de la consagración de Pérez Rubalcaba como el principal heredero del poder socialista.
FRUSTRARON LA VENTA DE HELICÓPTEROS A IRÁN
BARCELONA (AFP).- La policía española anunció ayer haber frustrado la venta de nueve helicópteros de combate a Irán, en una operación en la que fueron detenidas ocho personas: cinco españoles y tres iraníes. Una declaración del Ministerio del Interior dijo que nueve helicópteros Bell 212, fabricados en Estados Unidos, fueron incautados en Madrid y Barcelona, y que también fueron confiscados repuestos de aviación que, según la policía, estaban destinados a Venezuela. Las aeronaves de este tipo están sometidas a control por la normativa comunitaria y española, y su exportación está prohibida por la ONU.

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