El último trimestre logró crecer 0,1%. Es un dato alentador después de nueve en caída continua. La novedad está limitada por el alto desempleo, la caída de los salarios y casos de pobreza extrema.
“Las estimaciones realizadas a partir de la información coyuntural disponible apuntan a que, en el período julio–septiembre, el PIB pasó a crecer un 0,1%, en tasa intertrimestral, tras nueve trimestres consecutivos de descensos”, sostiene un informe del banco central español. A la recesión se entra con dos trimestres a la baja, pero con uno solo en alza se sale de ella. De todos modos, este cambio positivo no implicará un giro total en la situación: a fin de año, la tasa interanual registrará un retroceso del 1,2% Este anuncio se produjo después de una serie de acontecimientos favorables pero también con las peores cifras y consecuencias sociales, sobre todo en sanidad y educación, de la aguda crisis que azota con particular severidad a España en relación a los principales países de la Unión Europea.
Dirigentes políticos de la oposición y sindicalistas recordaron que para la mayoría de los españoles este anuncio no modificará nada su dramática situación social.
La crisis ha destruido 7,5% del PBI nacional que ahora totaliza 1,3 billones de euros.
La desocupación es la clave de la dramática situación de España ya que se eleva a 26,6 millones de personas sin trabajo (26%). Entre los jóvenes, un 57% no encuentra empleo. Desde 2007 se perdieron 3,7 millones de trabajos.
El panorama de depresión social se completa con una caída en picado de los salarios y un empobrecimiento generalizado.
Doce millones de españoles viven por debajo del umbral de la pobreza y tres millones están en una situación extrema ya que tienen que vivir con menos de 300 euros mensuales por familia.
La pobreza infantil llega a 26% .
Uno de cada cuatro menores de 16 años se sitúa por debajo del umbral de pobreza.
Los bancos de alimentos, entidades de bien público como Caritas, comedores sociales y distintos tipos de ayuda no dan abasto. Los recortes han minado el estado de bienestar y se viven situaciones dramáticas en la atención pública de los hospitales.
La caída de los valores de la propiedad roza el 50%, lo mismo que la pérdida de salarios. Esto, según los empresarios, aumenta la competitividad y atrae inversiones como ha sucedido con la industria del automóvil.
Para inversores y fondos a la búsqueda de gangas, España s e ha convertido en un atractivo supermercado. Capitales chinos y rusos son los últimos que se han unido a la furia compradora junto a europeos, norteamericanos y especuladores internacionales.
La gran conquista en esta ola ha sido nada menos que la del hombre más rico de EE.UU., Bill Gates, creador de Microsoft. Viajó a España para comprar títulos del grupo constructor FCC que lo convierten en el segundo accionista.
Con una fortuna personal de 50.000 millones de euros la llegada de Gates revela que está dispuesto a aprovechar el recorte de activos que provocó la crisis. Un directivo de los nuevos socios españoles de Gates apostilló: “España se ha convertido en un mundo de oportunidades”. Le respondió un sindicalista: “Sí, para los que tienen mucho dinero”.
El más entusiasta ha sido Emilio Botín (Grupo Santander), el líder de la banca española y de buena parte de Europa con grandes negocios en los Estados Unidos. “Es un momento fantástico porque a España le está llegando dinero para todo, para la Bolsa, la deuda pública y las inversiones directas. Ha habido un cambio drástico de la percepción de nuestro país en el extranjero en los últimos meses. Existe una confianza en España como no se pueden imaginar”, se entusiasmó.
Ayer también se supo que el endeudamiento total de España, público y privado, representa un 323,5% del PIB, unos 3,5 billones de euros. Cuando comenzó la crisis en 2007, la deuda total equivalía al 256% del PIB.
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