El abogado querellante Rodolfo Yanzón denunció ayer en el juicio por los delitos cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma) durante la última dictadura militar que el marino Ricardo Angel Cavallo, uno de los acusados que fue extraditado desde México, estuvo fuera de la cárcel de Marcos Paz durante un mes, internado en el Hospital Naval.
Las querellas que representan a familiares de las víctimas de la represión y a organismos de derechos humanos plantearon que las dolencias de Cavallo pueden ser tratadas en la cárcel de Marcos Paz o en las unidades donde se encuentran detenidos los represores, sin necesidad de internarse en el Hospital Naval por tiempos prolongados.
"Son evasiones que hacen estos genocidas para no estar en la cárcel", dijo la abogada querellante Liliana Mazea, quien ayer también pidió que se revise el estado de salud del ex prefecto Juan Antonio "Piraña" Azic, "internado —dijo— en un neuropsiquiátrico, ya que no sabemos si está en condiciones psíquicas y físicas de ser alojado en una cárcel".
En tanto, el padre de Cavallo, Oscar Antonio Cavallo, le pidió ayer al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, una audiencia para que el máximo tribunal interceda ante la supuesta "vulneración de la seguridad jurídica" en los juicios por delitos de lesa humanidad.
Cavallo padre rechazó la calificación de delitos de "lesa humanidad" a las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la represión ilegal en la dictadura.

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