La Escuela de las Mil Viviendas, con las paredes electrificadas

La Escuela de las Mil Viviendas, con las paredes electrificadas
También hubo problemas con los sanitarios. Lo mismo ocurrió en otras escuelas de la Capital y del interior. Hay aulas sin puertas ni vidrios.

Los directivos de la escuela Nº 161 "Islas Malvinas" de las Mil Viviendas decidieron ayer a la tarde suspender las actividades, porque comprobaron que las paredes del establecimiento, que están en contacto con los cables que traen la alimentación eléctrica, habían quedado electrificadas con el consiguiente riesgo para alumnos y docentes.

Pero eso no fue todo. El deterioro de la escuela (como ya lo informó este diario) es de tal magnitud, que cuando caen unas pocas gotas de lluvia las placas de durlock del cielorraso se mojan, se rompen y se caen. Esta vez ocurrió justo arriba del sitio donde están ubicados los equipos del programa Conectar Igualdad.

Además de esta situación, tal como lo informaron los propios docentes, se sumó otra de igual riesgo: se habrían saturado las cañerías de las cloacas y los desechos se desparraman por los pasillos.

Los problemas edilicios de la escuela del sur de la ciudad son solo algunos de los múltiples que cronicó ayer este diario. Los responsables de ejecutar las reparaciones son los empleados de la Dirección de Infraestructura Escolar, a cargo de Edgardo Acevedo, y que depende del ministerio de Obras Públicas.

El Ancasti encontró ayer más situaciones de precariedad en los edificios escolares.

En la Escuela "General San Martín" de calle Tucumán al sur, los docentes tienen que abrir las puertas de las aulas usando tijeras, porque no tienen picaportes. Eso ocurre en las aulas que sí tienen puertas, porque hay otras que ni siquiera tienen puertas ni vidrios en las ventanas. Los sanitarios son el otro gran problema de la escuela, que tiene una numerosa plantilla de alumnos, y en la que tampoco se cumplió con la exigencia de la Municipalidad de la Capital de colocar las instalaciones eléctricas en condiciones de seguridad mínimas.

En la escuela Nº 243 "José Javier Castro" hay paredes construidas con durlock que están hechas pedazos, baños en los que solo funciona un inodoro con normalidad y aulas en las que las paredes, el techo y el pizarrón están muy rotos y con nulo mantenimiento.

Infraestructura Escolar maneja un presupuesto anual para los arreglos que supera los 14 millones de pesos, con más de 450 empleados a cargo.

Exigencias

La Municipalidad de la Capital había entregado a Infraestructura Escolar las exigencias para habilitar las escuelas, en particular las del centro de la ciudad. Era una lista de 13 puntos que se debían cumplir, en particular referidos a la seguridad, porque allí se indicaba entre otros punto el reemplazo de los ventiladores de techo por los de pared. Si bien hubo escuelas donde las obras se hicieron, aún hay otras en las que hubo muy pocos arreglos, pero aún así recibieron de la Municipalidad el visto bueno para habilitarlas y comenzar a dar clases.

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