Renata Polverini, jefa de gobierno del Lazio, anunció ayer su dimisión por el caso de malversación de fondos que indigna a los ciudadanos en pleno ajuste económico
ROMA.- "Desde hoy soy libre y voy a decir todo lo que hasta ahora, por sentido del Estado, no hice público, porque he visto cosas alucinantes." Con estas palabras, renunció ayer a su cargo Renata Polverini , la gobernadora de la región del Lazio, de derecha, que se vio obligada a tirar la toalla después de estar involucrada en uno de los últimos y peores escándalos de corrupción y abuso de fondos públicos que sacudieron a Italia.
De 50 años, ex sindicalista y electa en 2010 al frente de una lista del Partido del Pueblo de la Libertad (PDL, del ex premier Silvio Berlusconi), Polverini dimitió después de perder el apoyo político tras la salida a la luz de escandalosos derroches de millones de euros en fiestas, banquetes, servicios fotográficos, vacaciones, regalos, viajes y demás despilfarros personales de diversos consejeros con el dinero que dispone, gracias a los contribuyentes, la rica región del Lazio, cuya capital es Roma.
Símbolo de la falta de vergüenza de una casta política cada vez más alejada de la gente normal -golpeada por la peor crisis económica que vive Italia desde la posguerra- y del denominado "Laziogate" fueron las fotos de una fiesta grecorromana, de lo más decadente y kitsch, salidas a la luz la semana pasada.
Mientras Italia atraviesa una recesión económica brutal, con altísimo desempleo, cierre de fábricas, protestas, suicidios por problemas económicos y aumento de la pobreza, en la fiesta aparecieron alegres centuriones, criadas con cántaros llenos de vodka y mojito, hombres de túnica y máscaras de cerdo, en escenas al mejor estilo bajo imperio, que crearon gran conmoción en la opinión pública.
Organizada por un consejero regional del PDL, Carlo De Romanis, a fines de 2010, en el Foro Itálico al costo de 30.000 euros, la fiesta fue denunciada por el ex jefe del partido en la región y ex tesorero, Franco Fiorito.
Apodado "Batman" y famoso por sus 170 kilos, Fiorito decidió prender el ventilador y embarrar la cancha al verse indagado por haber robado, por lo menos, 800.000 euros al partido.
Franco Fiorito niega ser un ladrón; dice que, si hubo errores, devolverá la plata, pero lo cierto es que la cifra de 800.000 euros no es nada. En el "Laziogate" -que se suma al escándalo de corrupción que golpea al presidente de la región de Lombardía, Roberto Formigoni, entre otros-, el robo para la corona es mucho mayor y no sólo tiene que ver con el PDL, sino con muchos otros partidos políticos representados en la región.
Tanto es así que ayer se supo que, sin justificación alguna, las erogaciones a los partidos políticos en la región treparon de un millón de euros el 26 de enero de 2010 a 14 millones de euros el 18 de noviembre de 2011.
En los últimos días, se supo, por otro lado, que de la cuenta que tenía a su disposición el PDL para cultivar sus relaciones con los electores, salió dinero para gastos de lo más disparatados. Carteras de Gucci adquiridas en Navidad, en la famosa via Condotti de esta capital; compras en un Apple Store, giros para pagar hoteles en la isla de Cerdeña, cenas de miles de euros, regalos varios.
Más allá de contar con el apoyo incondicional de Berlusconi, que nadie sabe aún si se presentará como candidato para las elecciones de la primavera próxima, pero presionada como nunca por una situación insostenible, Polverini anteayer se reunió con el premier Mario Monti.
"Yo no tengo que decirle qué tiene que hacer, pero la situación es inaceptable", le dijo el profesor Monti a la gobernadora, que fue duramente criticada por la Iglesia Católica y que recibió un golpe mortal con la renuncia de los consejeros regionales de la oposición.
"Me voy sin culpa alguna, pero lo hago con la frente alta... Me voy a comer, con mi tarjeta de crédito", disparó anoche Polverini, que al dimitir denunció la existencia de una guerra interna en el PDL , el partido de Berlusconi que sale golpeadísimo de este enésimo escándalo.
Según las normas electorales, en 90 días deberían tener lugar nuevas elecciones para elegir autoridades en la región del Lazio. Pero se cree que la votación muy probablemente se juntará con las elecciones políticas de la primavera (boreal) próxima.
Más allá de esto, ya se habla de la "maldición" de la región del Lazio: también el predecesor de Polverini al frente de una de las regiones más importantes de la península, Piero Marrazzo (del Partido Democrático, de centroizquierda), se vio obligado a dimitir en octubre de 2009, después de haber sido chantajeado por un video en el que se lo podía ver, junto con un transexual, tomando droga.
Una funcionaria en apuros
El "Laziogate" puso fin ayer a su carrera política
Renata Polverini
Gobernadora del Lazio
Ex secretaria general del sindicato Unión General del Trabajo, Polverini, de 50 años, llegó al poder en la región del Lazio tras ganar las elecciones de marzo de 2010. Tras su dimisión "irrevocable", permanecerá ahora en el cargo sólo por cuestiones administrativas, hasta nuevos comicios..

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