Escándalo en Cataluña: el ex jefe de gobierno renunció a sus privilegios

Escándalo en Cataluña: el ex jefe de gobierno renunció a sus privilegios

Jordi Pujol gobernó la región desde 1980 hasta 2003. Lo hizo tras admitir que tuvo dinero oculto en paraísos fiscales.

Jordi Pujol, uno de los políticos que más prestigio tenía en España por su papel en la transición y sus 23 años como jefe del gobierno de Cataluña, renunció a los privilegios que le corresponden por haber ocupado ese cargo tras admitir que durante 34 años escondió dinero en paraísos fiscales.

“Ha puesto las cosas muy fáciles”, dijo ayer en Barcelona el jefe del gobierno catalán, Artur Mas, a quien el escándalo protagonizado por el hombre al que califica como su “padre político” debilita en el proceso soberanista que lidera en la región del noreste de España.

La confesión de Pujol, jefe del gobierno regional de Cataluña desde de 1980 a 2003, ha provocado un terremoto en la vida política del país, justo antes de la reunión que Mas y el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, mantendrán hoy. En el Palacio de La Moncloa abordarán, después de un año sin relación entre ambos, la consulta de autodeterminación que el catalán quiere hacer el 9 de noviembre y que Rajoy rechaza por inconstitucional.

Los privilegios a los que renuncia Pujol, de 84 años, son entre otros una pensión vitalicia de algo más de 86.000 euros al año (más de 115.000 dólares), una oficina y un automóvil con conductor. Deja también la presidencia honorífica de CDC, el partido de Mas, y el cargo de presidente honorífico de CiU, la federación en la que la formación se integra, de la que fue cofundador y la cual gobierna en la región del noreste de España.

Lo único que mantiene es el título de “Molt Honorable” (muy honorable) que tienen todos los ex jefes del Ejecutivo catalán.

Pujol transmitió a Mas su deseo de dejar los cargos el viernes, horas antes del comunicado en el que confesó haber tenido una fortuna procedente de una herencia de su padre en paraísos fiscales, evadiendo impuestos a la Hacienda española. La pérdida de los privilegios como ex jefe del Ejecutivo catalán la pactaron el lunes.

Mas se mostró afectado y confesó sentir “pena y compasión” por Pujol, el hombre que hace algo más de diez años lo eligió como delfín y al que debe prácticamente todo en su carrera política. “Siento un gran dolor personal”, explicó. Y quiso poner en valor la figura de su mentor político, más allá de este tema. “Es una persona que ha trabajado toda su vida por este país”, señaló.

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