La falta de combustible prácticamente paralizó a la ciudad capital durante el fin de semana, donde el escenario fue de estaciones con poco combustible, venta por cupos en algunas, y otras sin producto para vender. Las que tenían nafta, fueron contexto de largas filas de autos y motos, que derivaron en esperas de dos a cinco horas como promedio.
Las avivadas
Cuando las estaciones de servicio recibían stock a través de los camiones, se terminaba en el día debido a las interminables filas tanto de autos como de motos. Por esto, en algunas estaciones, y en estas circunstancias no faltaron “los avivados” que se llegaban con grandes bidones para cargar entre auto y auto, mientras la fila de personas estaba esperando con sus motos frente al clima cálido que permaneció a lo largo del día sábado sobre todo, y enfureció a más de uno.
Atención
Lo llamativo en todo esto es la falta de responsabilidad y de respeto con que se manejan ciertos empleados de estos lugares ya que frenan la atención a los que pacientemente realizaron la fila por más de dos horas (en algunos casos más) para llenar los bidones de los avivados que aparecieron de repente y por ser conocido del que atendía le cargaban sin problemas.
A lo largo del fin de semana, si bien estaba garantizada la provisión de combustible las largas filas permanecieron por varias horas para cargar la estación de servicio ubicada sobre la Avenida Gutnisky donde la gente permaneció gran parte de la madrugada dentro de sus autos y con las motos, instalados con equipos de mate ya previendo la espera.
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