La escasez de médicos de cabecera complica al PAMI

La escasez de médicos de cabecera complica al PAMI

La obra social de los jubilados no escapa a una tendencia de los últimos años. Los profesionales, incluso los jóvenes, buscan evitar los trabajos de mucha sobrecarga o baja remuneración.

El ejercicio de la profesión médica ha venido sufriendo grandes cambios en las últimas décadas. Uno de ellos está signado por el escaso interés, por parte de los jóvenes egresados, en cumplir tareas que conlleven sobrecarga laboral, estrés o baja remuneración.

Las guardias, la emergencia y la atención de especialidades críticas sufren desde hace tiempo serios déficits de personal, así como también las residencias médicas.

Ingresar al sistema de PAMI tampoco resulta “seductor”. Las pruebas están a la vista: la semana pasada se jubiló una médica de cabecera que atendía en Ingeniero White y los reclamos no se hicieron esperar.

Según el Centro de Jubilados de esa localidad, alrededor de 900 abuelos se encuentran “deambulando” y buscando otro profesional que tenga cupo suficiente para inscribirse y ser atendidos.

En nuestro distrito, unos 70 médicos de cabecera atienden a un total estimado de 50 mil abuelos de PAMI. Es decir, un promedio de 704 abuelos por profesional.

“La cifra de médicos no estaría mal, aunque cada vez que alguien se aleja del sistema representa un verdadero problema: no hay interesados en formar parte”, confirmó el doctor Gustavo De Salvo, encargado de las obras sociales de la Asociación Médica de Bahía Blanca (AMBB).

“Otro problema –agregó-- es que no están adecuadamente distribuidos en la ciudad”.

De la AMBB dependen 59 médicos y 38.600 afiliados, mientras que el resto (12 profesionales y poco más de 10 mil afiliados) lo hace directamente del Instituto.

Los médicos de PAMI perciben un promedio de 35 pesos mensuales por afiliado.

“Montar consultorio puede resultar costoso y engorroso para los escasos pacientes con que se suele iniciar”, detalló, aunque advirtió: “Al mismo tiempo, cuando un médico logra un caudal de 1.400 pacientes, es decir, con un sueldo que podría ser acorde, se encuentra con grandes descuentos por el Impuesto a las Ganancias o Ingresos Brutos y esto, definitivamente, lo desmotiva. No le conviene”.

“Es por eso que los más jóvenes suelen buscar otros horizontes”, dijo.

Para el doctor Carlos Deguer, titular de la AMBB, los motivos que llevan a esta falta de interés son económicos, sociales y profesionales.

“El salario no es suficiente y las obligaciones son muchas, así como la papelería y la necesidad de adecuarse a un sistema informático para elaborar recetas electónicas, algo útil pero nada fácil”, reflexionó.

A esta situación, añadió, se le debe sumar que los abuelos representan una franja muy particular. “Demandan y requieren varios medicamentos en una sola receta, a veces hasta cuatro o cinco”.

Comentá la nota