La impaciencia de los usuarios colabora a generar discusiones cotidianamente, por lo que desde CAPEGA solicitan la colaboración de la policía. Mientras tanto la Dirección de Comercio Interior continúa con los controles.
Si bien hay quienes advierten que un mayor número de camiones con combustible estaría ingresando a la provincia para abastecer a las estaciones expendedoras, es más contundente el nivel de los escépticos que avizoran una lenta normalización de la situación.
Mientras tanto todos los sectores se encuentran a la espera de los resultados que arroje la reunión entre el Defensor del Pueblo de Tucumán y el Secretario de Energía de la Nación, aunque el panorama continúa repitiéndose, con largas colas y discusiones entre los estacioneros y los automovilistas.
A raíz de este último punto, desde la Cámara de Comerciantes en Derivados del Petróleo (CAPEGA) en la provincia, solicitaron a la policía la colaboración y presencia en las estaciones de servicio, para intervenir en caso de que se produzca alguna reacción violenta por parte de los usuarios.
“El problema fundamentalmente es que el cliente quiere que se le cargue y si no hay más combustible no se le puede cargar”, manifestó al respecto Gustavo Sanz, presidente del sector. Quien comentó que durante el fin de semana “se dieron reacciones violentas hacia nuestro personal que no tiene la culpa de lo que esta pasando, agresiones físicas y amenazas a gente que no al pasó muy bien”.
Según explicó Sanz, la tarea de los efectivos sería “intervenir cuando una estación de servicio se esté quedando sin combustible, cuando anuncie el límite de la fila hasta donde se atenderá, para que alguien nos apoye”, en caso de que algún cliente manifieste su descontento en forma violenta.
Mientras tanto desde Comercio Interior continúan con los controles en las estaciones de servicio, de los cuales según informaron el fin de semana se levantaron cinco infracciones. Al respecto el director del organismo, Pablo Zeitune, informó que entre las contravenciones se registraron sobreprecios en la venta del combustible, la negativa del expendio sin razón alguna, y la no exhibición del precio como debe ser.
En cuanto a las multas, Zeitune explicó que se aplican en forma severa y que las mismas oscilan entre los 10 mil 0 20 mil pesos de acuerdo a la gravedad de la infracción.
Según explicó el funcionario, se realizan dos tipos de operativos en las estaciones de servicio. En el primero, luego de que el cliente cargó el combustible se le pregunta si pagó algún tipo de sobreprecio. Y el segundo, es controlar en las expendedoras que presenten los conos que indican que no tienen combustible, mediante pruebas aleatorias con la varilla para saber si efectivamente los tanques tienen o no gasolina.
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