Escasa participación en el 18F de Villa Ballester y San Martín

Escasa participación en el 18F de Villa Ballester y San Martín

Poca presencia de los vecinos sanmartinenses en la marcha para recordar al fiscal Nisman. La lluvia pegó duro en el distrito. Sin embargo, la calle mostró el movimiento habitual de un día con mal clima. Nula presencia de jóvenes y poco encendido en los bares. Todo el movimiento se trasladó a Plaza de Mayo.

Minutos antes de las 19 no más de 50 personas se agruparon en la Plaza Central de San Martín, frente a la Municipalidad. Con paraguas para protegerse de la lluvia, el rasgo distintivo de la jornada, se buscaban con miradas para encontrarse frente a la entrada del Palacio Municipal. Algunas banderas argentinas, gestos de resignación, y el acuerdo para cumplir con la consigna de la convocatoria: el silencio.

En el mismo momento, en Bvard Ballester y Alvear, en Villa Ballester, un grupo aún más reducido hacía guardia en la esquina, en la puerta del Banco Santander Río y frente a la casa de comidas rápidas de la M dorada. “No entiendo a mis argentinos, somos tan pocos, cómo no entienden que es importante que hagamos algo. La situación es muy grave”, se quejaba con tristeza una vecina.

En el punteo de los asistentes se vio otro aspecto que se repitió en todos lados. Casi no se vio juventud. Había muy pocos chicos llevados por sus padres, nula presencia de adolescentes, algunos mayores de 35 años, y el resto personas de más de medio siglo de vida.

Cerca de las 19:30, cuando la lluvia dio un pequeño recreo, se sumaron algunas personas más, fueron cerca de 50, igual que en el Plaza Central. Caminaron hasta la rotonda junto al Ferrocarril Mitre y cantaron el himno nacional. 

La lluvia pegó fuerte en los barrios e hizo repensar a la gente la decisión de salir a la calle a encontrarse con sus vecinos. Los que sabían que asistirían a la marcha como sea, ya se habían llegado a Plaza de Mayo. Todo el panorama atentó contra las expresiones en los barrios. De todas formas la gente seguía en la calle haciendo la vida cotidiana, y un detalle que es importante fue el encendido de los televisores en los bares, donde habitualmente se sintonizan canales de noticias. De manera llamativa, en muy pocos se podía ver el seguimiento de la marcha, y desde el control remoto se elegía futbol. 

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