“Eran más de cien personas corriendo por el Hospital”

“Eran más de cien personas corriendo por el Hospital”
“Creo que lo que pasó fue la masificación de un grupito que fue contagiando y haciendo que se tomaran estas reacciones”, agregó Cano.

El doctor Mauro Cano narró en primera persona los momentos de terror que se vivieron durante la madrugada del sábado, desde el ingreso de Jonathan Fabio Corredera, el menor de 19 años que había sido herido con un arma blanca hasta su fallecimiento, que ocasionó una increíble reacción.

El médico contó que eran más de cien personas, incluso algunos armados, que corrían por los pasillos del Hospital, y hasta se introdujeron en el quirófano para agredir a un profesional.

Según explicó, “el viernes a las 20 tomé mi guardia como médico en el Hospital de Junín y sucedió un hecho desgraciado de violencia urbana, desde mi punto de vista totalmente prevenible. Un joven ingresó con una herida de arma blanca en la región dorso-lumbar izquierda, con un shock hemorrágico. Llegó al Hospital por sus amigos, que lo transportaban en un auto particular y a los bocinazos, irrumpiendo en la sala de shock-room”.

“Nosotros procedimos a atenderlo, haciendo los procedimientos de reanimación, y fue trasladado a cirugía, donde falleció”, agregó.

Cano dijo que “una vez que los familiares recibieron la noticia, se comenzó a originar una situación de catástrofe interna, porque se trató de un suceso fatídico que alteró la atención en la guardia”.

“Eran alrededor de cien personas que entraron en un estado de alteración síquica, que se masifican, y generó pánico en el personal de guardia, médicos residentes, personal y pacientes. Teníamos personas con un cuadro parecido a un infarto, y uno que se escapó hasta con el suero puesto”, detalló.

Además, subrayó que “estas personas irrumpieron en el quirófano, incluso algunos agredieron a un colega médico. Al ser la autoridad a cargo en ese momento, cerramos la guardia para preservar el área de emergencia y a mis compañeros. Quedamos todos encerrados, con las luces apagadas”.

“Hubo corridas dentro del Hospital, en el perímetro del nosocomio, incluso con personas armadas que corrían”, agregó.

Según sus cálculos, estos momentos de terror fueron varias horas. “El paciente entró a las 2.30, estuvo 40 minutos en guardia y luego pasó a quirófano, y todo esto duró hasta las 6 de la mañana”, dijo.

Reclamo al

municipio

Por otra parte, el doctor Cano indicó que “quiero solidarizarme con la familia de la víctima, porque nadie está preparado por una situación así. Creo que lo que pasó en el Hospital fue la masificación de un grupito que fue contagiando y haciendo que se tomaran estas reacciones”.

“Sentimos una tristeza muy grande al ver cómo Junín representa la estadística nacional, que dice que la primera causa de muerte en menores de 45 años es el trauma”, analizó.

En este marco, dijo: “Quisiera pedir en nombre mío y de todos a las autoridades nacionales y locales, que nos están gobernando, que pongan en marcha ya algún plan de seguridad urbana”.

“El HIGA es un organismo provincial pero geográficamente está ubicado en Junín, y todos los accidentes van al Hospital, entonces creo que a esta altura debería existir una estrategia de colaboración, con aportes económicos, entre la Municipalidad y el Hospital”, explicó.

Al respecto, subrayó que “cualquiera de nosotros, hoy mismo, podemos padecer un trauma en las calles o como sucedió con este chico, y más allá del poder adquisitivo, se llevan al Hospital, incluso aquellos con las mejores prepagas”.

Rosa: “La violencia no es nueva”

Andrés Rosa, director de Asistencia a la Víctima, habló sobre lo ocurrido en el HIGA el fin de semana. “Lamentablemente se ve en forma permanente esta situación. En cuanto a la violencia en el Hospital, entiendo y me quiero solidarizar con el personal, porque se viven escenas de violencia extrema”, dijo.

El funcionario municipal subrayó que “me ha tocado en distintas oportunidades estar en momentos como el del último fin de semana. No se puede entender cómo en esa instancia, cuando se está haciendo todo lo posible por salvar una vida, se complique todo con violencia”.

“No es un escenario nuevo, y más de una vez me pregunto cómo hacen para trabajar en esas condiciones. En estos tres años que estoy en la función pública, he visto casos similares varias veces y el personal del Hospital me cuenta lo que sucede”, indicó.

En la provincia

Por otra parte, sobre las medidas anunciadas por el Gobierno provincial, Rosa dijo que “son las mismas adoptadas hace diez años por otra administración: cumplimos diez años de la movilización de Blumberg. Nos recordaban las medidas del Gobierno nacional en ese momento”.

“No quiero cargar de pesimismo, pero a mi entender son parches que no solucionarán la situación de fondo. No todos los sectores, incluso la Justicia, no está comprendiendo el grado de conflictividad social que se está dando en nuestra ciudad, que es lo que nosotros conocemos, aunque va más allá”, agregó.

Rosa subrayó que “si no se atacan las verdaderas causas, se vienen tiempos de más delitos, aunque pongamos más policías, patrulleros y cámaras. No se da cuenta de esto la política, porque esta lógica terminará explotando mal, no es la salida”.

Se comprometió la presencia

policial en el Hospital Piñeyro

Desde el sábado, a partir de los disturbios, el Hospital cuenta con presencia policial. Además, se comprometió la colocación de cinco cámaras de seguridad. En caso de originarse una nueva agresión, el gremio de Salud Pública garantizó cinco días de paro.

El titular del gremio a nivel local, José María Córdoba, recordó que “nosotros venimos avisando a la dirigencia política y funcionarios lo que está pasando en todos los hospitales. En el nuestro veníamos con hechos menores, agresiones a enfermeras y médicos, el peligro a la noche que significa transitarlo porque todo el mundo entra y sale como quiere”.

“Lo que pasó el sábado colmó cualquier paciencia. Fue lamentable. Enfermeros, médicos, seguridad, gente de otros servicios, estuvieron encerrados en los baños llorando, temiendo ser agredidos”, dijo.

Por esto se resolvió realizar un paro por tiempo indeterminado, que luego fue levantado ante la medida concreta de colocar efectivos policiales en el HIGA.

“No podemos seguir así los trabajadores hospitalarios, escondidos trabajando. Cada vez que hay un accidente, o alguien herido o golpeado, tememos lo peor”, explicó.

Reunión

dominical

Ante lo sucedido, “se convocó a una reunión de la Comisión de Emergencia del gremio que se realizó el domingo. Pedimos seguridad, policías dentro del Hospital como desde hace rato venimos haciendo. Se tomó el compromiso de tomar horas extras, poniendo varios efectivos por turno, y con el tiempo colocar cinco cámaras en distintos lugares del nosocomio”. “Además, el sábado ya estaban los patrulleros dentro del HIGA. Estamos decididos a que la próxima agresión que sufra un compañero, vamos a empezar un paro por cinco días. Nos cansamos de trabajar con miedo”, agregó.

Córdoba subrayó que “no bancamos más esta situación, estamos muy preocupados y lo venimos alertando”.

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