Entregaron nueva unidad móvil de terapia intensiva

La senadora María José Bongiorno procedió a la entrega de la ambulancia al nosocomio local.

El móvil cuenta con equipos de tecnología de punta y comodidad para moverse en su interior.

Con expectativa se esperaba el arribo de la unidad de terapia intensiva móvil que fue gestionada por la senadora María José Bongiorno, quien hizo la entrega formal ayer a las 11, en el hospital Pedro Moguillansky, al director Daniel Bergero. Del acto también participaron el secretario de gobierno Alfredo Muruaga, la concejal Viviana Pereira, y Julio Arriaga,

La unidad cuenta con un equipamiento de última generación: respirador, cardiocospio, desfribilador, bomba de infusión parenteral, a lo que se suma camilla, silla ruedas y presiómetro de tecnología de avanzada. Además, su interior es amplio y alto, lo que facilita los movimientos de los médicos en su interior.

La senadora agradeció a Arriaga por haber colaborado con las descripciones de los equipos que eran necesarios para brindar un buen servicio en la región.

El trámite para confirmar la entrega al hospital demoró 10 días. “Había llegado al Ministerio de Salud de Nación, estos nuevos equipos que son unidades de terapia intensiva móviles y me comuniqué con el jefe de gabinete, Aníbal Fernández y le pedí una para Cipolletti”, relató Bongiorno.

Tecnología de punta

Por su parte, Bergero, después de inspeccionar la unidad, expresó su agradecimiento a la senadora. También hizo referencia al Club de Leones, organización que se comunicó con él para preguntarle qué equipamiento estaba haciendo falta en el hospital.

“Es un equipo de altísimo nivel, muy completo y a la comunidad de Cipolletti le es sumamente útil”, explicó el director del hospital. En el nosocomio se cuenta con una unidad de similares características, pero al sumarse este móvil, aumentan las posibilidades de asistencia que puede brindar.

En cuanto a la tecnología con la cuenta la unidad móvil, Bergero explicó que se necesita personal con conocimientos específicos, pero que el hospital contaba con ellos.

Por su parte, Arriaga explicó que a partir de su experiencia como médico y de su trabajo en terapia intensiva, pensó en lo que era necesario para brindar una correcta atención. “Por ejemplo, yo mido 1,82 metros, necesito que el vehículo sea alto, porque estar asistiendo a una persona y no tener que preocuparme del techo no es una opción”, explicó. Además, adelantó que van a tratar de conseguir un tomógrafo para el nosocomio. “Ya les dijimos que vayan buscando un lugar, porque no puede ser que Cipolletti no tenga su tomógrafo”, afirmó.

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