Dos grupos empresarios que habían mostrado interés en las obras se bajaron de la licitación por los cambios que se introdujeron en el pliego. Hablan de vicios, graves omisiones y paupérrimas exigencias, entre otras cuestiones.
Sin embargo, las dos empresas interesadas en participar de la misma y hacerse cargo de las obras, decidieron abandonar la contienda, disconformes con los cambios introducidos en el pliego y en las reglas de juego.
De esta situación da cuenta el portal Primera Página. El grupo TME, conformado por la empresa Puerto de Santos y empresarios bonaerenses, comunicó al primer mandatario provincial que "no será parte de la licitación por los vicios y las graves omisiones que contiene el pliego de bases y condiciones".
Lo mismo decidió la otra empresa conformada por las brasileñas Wilson y Andrade Gutiérrez, asociados con la argentina Emepa. Estos últimos desistieron de presentar una oferta "ante la decisión de la provincia de no respetar las condiciones originales que habían sido comunicadas a los interesados".
Según los empresarios, esta licitación convocada por el Consorcio de Gestión del Puerto La Plata tendería a favorecer a los actuales operadores portuarios que están instalados en el Río de la Plata y en el Paraná.
Según la licitación, el oferente que le asegure a la provincia la mayor carga anual y se comprometa a realizar una serie de obras por US$ 250 millones, podrá quedarse con 30 años de concesión de la nueva terminal que podría operar hasta un millón de contenedores anuales.

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