Enrique Thomas: “Les vamos a sacar votos al kirchnerismo y al radicalismo”

Es el delegado de Rodríguez Saá en Mendoza y uno de los arquitectos del acuerdo con el PD. Dice que tienen chances, aunque resta definir la fórmula provincial. “Hacemos política en base a la realidad”, define.
Media mañana en la nueva oficina de Enrique Thomas. Ese lugar fue el escenario del acuerdo de Compromiso Federal con el Partido Demócrata. La primera fuerza es un frente conformado por Es Posible (el partido de Alberto Rodríguez Saá), el Pro local y Fiscal.

En ese mismo lugar el diputado nacional recibió a Los Andes para hablar del flamante frente electoral, del PJ, del radicalismo y de su antiguo aliado, el vicepresidente Julio Cobos.

Thomas es el hombre del gobernador puntano y candidato a presidente en Mendoza. A pesar de haber llegado a la banca en el Congreso Nacional de la mano de Cobos, se reivindica peronista no kirchnerista y aclara que no le gusta el prefijo anti.

En varios pasajes de la charla lanzó alguna carcajada. Es un tipo cordial.

-¿No se sienten la segunda opción?

-No. porque venimos trabajando desde hace tiempo. No surgió ahora, ni fue un subproducto de los intentos infructuosos del PD con el radicalismo. Con Omar De Marchi venimos trabajando desde hace cuatro años. Con Richard Battagión, con Diego Arenas, con Jorge Barbeito hemos venido discutiendo hace tiempo.

-Es cierto que vienen trabajando desde hace tiempo, pero todo cambió cuando murió Kirchner...

-Sí, pero también cambió la interna del Partido Demócrata. Se impuso Andrés Grau como presidente. Los interlocutores cambiaron. El Partido Demócrata avanza muy institucionalmente. Con la nueva conducción cambió el contexto. Pero hemos tenido muy buen diálogo con Grau, con Roberto Pradines, que son los dirigentes que se impusieron en la interna.

-¿Por qué cree que el PD no pudo cerrar con el radicalismo?

-En esas conversaciones se imponen los nombres. Es Iglesias-Jaliff. Así no se hacen los frentes. Se hacen escuchando la opinión de todos, buscando lo que une y minimizando lo que desune.

-Pero había algunos demócratas que preferían al radicalismo por una posibilidad relativamente cierta de ganar en octubre...

-No nos sentimos segunda opción, porque dentro del Partido Demócrata había diferentes visiones y, debido a su institucionalidad, pudieron definir la situación. Yo no juzgo la idea de buscar un acuerdo con la UCR.

No está mal. Pero nunca vi en la UCR la voluntad de hacer lo que había que hacer. Para hacer un frente creíble para los mendocinos tiene que haber una voluntad que nunca la vi, y menos con Ricardo Alfonsín. Nunca vi la inteligencia política en Alfonsín para cerrar frentes de verdad.

-Es sólo un problema de Alfonsín...

-A mi criterio, a partir de la retirada de Cobos, se impuso una línea ortodoxa de la UCR, centrípeta. Y eso tiene un fuerte correlato en la provincia de Mendoza.

-Pero Iglesias quería arreglar, al menos eso es lo que dijo públicamente.

-Una cosa es querer y otra es demostrarlo. Lo que se vio el miércoles acá fueron meses de ponerse en el lugar del otro. Si alguien dice: el candidato soy yo, ¿querés sumarte? Yo respondo: ¿Por qué me tengo que sumar a él? ¿Por qué es tan soberbio? Primero hay que ver el espacio político. Seguramente era Iglesias el candidato, pero de otra manera.

-Se suponía que el duhaldismo iba a estar con ustedes...

-Así es y lamentamos no haber podido llegar a un acuerdo con esta lógica, buscando lo que nos une, sobre todo en Mendoza, donde vamos a tener que hacer mucha fuerza, con presencia en todos los departamentos.

Hemos conversado mucho con los compañeros de Unión Popular. Lamentablemente, el mayor condicionamiento fue la imposición de nombres. Si los nombres ya están, cómo hacemos para ampliarlo. O coincidís con esos nombres o no podés estar. Esas son las dificultades que permiten el éxito.

-¿Hay alguna condición de Alberto Rodríguez Saá?

-Lo que está pidiendo Rodríguez Saá es que nos juntemos y vayamos hasta el final todos juntos. Que juguemos el destino a una construcción política, que tiene sus dificultades porque enfrente tenemos dos opciones electorales que son fuertes, el PJ kirchnerista y la UCR.

-También está Micheli. ¿No es una opción fuerte?

-Están Micheli-Frúgoli por quienes tengo todo el respeto del mundo.

-¿Y se podrían bajar para aliarse con ustedes?

-Si no lo pudimos hacer antes, es muy difícil que lo logremos ahora. Pero sería muy bueno, para que los mendocinos tuvieran la posibilidad de elegir entre tres opciones fuertes.

-¿Realmente se ven con posibilidades frente al PJ y la UCR?

-Nunca he estado en un proyecto si no veo posibilidades concretas de conducción y de llegar al poder para transformar la realidad. Y creo que un candidato como Alberto Rodríguez Saá, con un claro perfil federal, que hace lo que dice, sumado a un frente político que defiende los intereses de Mendoza, que es una bandera histórica del PD, es una conjunción interesante para el electorado mendocino que no es kirchnerista ni radical.

-¿A cuál partido le van a robar votos?

-El mayor caudal de votos provendrá de peronistas que no comulgan con el kirchnerismo. Le vamos a sacar votos al radicalismo, pero muchos se los vamos a sacar al peronismo oficialista. La construcción de este espacio será apoyado por los votos propios, más lo que les saquemos al PJ y al radicalismo.

-¿Imagina a un peronista votando a un demócrata?

-Yo me imagino a un peronista votando a un candidato a presidente del que nadie puede dudar que es peronista. Y veremos cómo termina de definirse la fórmula para gobernar la Provincia. Cuando se hacen las mediciones de Alberto Rodríguez Saá, está segundo en todas, por lo que es un candidato potencialmente muy interesante.

A eso hay que acompañarlo con una estructura provincial encabezada por dirigentes prestigiosos y creíbles. Este es el centro de nuestro desafío, por eso las noches de discusiones acá, en Buenos Aires, en San Luis, que arribaron a buen puerto el miércoles.

-Además, el PD tiene un dirigente en cada pueblo. Podrán tener fiscales en toda la provincia...

-Estamos muy entusiasmados. Alberto me decía que el efecto del acuerdo en San Juan, más el de Mendoza, nos potencia a nivel nacional porque nos muestra como una fuerza política que puede acordar frentes y con un espíritu amplio, no basada en el personalismo de un dirigente. Hay un candidato con dirigentes que se animan a ser generosos.

-Pero el acuerdo llega en parte porque el PD tenía urgencias.

-Hacemos política en base a la realidad. El PD tenía urgencias, muchas virtudes y algunos defectos, como todos nosotros, pero coincidieron después de un arduo trabajo. El acuerdo no es una casualidad de una noche de otoño, sino fruto de un trabajo que veníamos desarrollando desde hace mucho tiempo.

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