Enojados, los jaquistas amenazan con la interna

Cazabán fue excluido de una reunión y dice que está dispuesto a ir a una contienda si Jaque lo dispone. El intendente de Guaymallén tampoco fue invitado y lo apoya. Del otro lado, insisten en que las encuestas mandan y piden que se bajen algunos postulados.
La imagen valió más que mil palabras. La foto que se sacaron juntos casi todos los máximos dirigentes del PJ provincial el viernes por la noche y en la que marginaron al secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, ya tuvo efectos. El funcionario del Ejecutivo sostiene que, al quedar fuera de ese acuerdo, podría ir a internas para disputar la candidatura a gobernador "si Celso Jaque lo dispone".

La decisión de ir a internas partidarias es una idea que viene dando vueltas hace un tiempo en el jaquismo puro, ese que habita en el cuarto piso de la Casa de Gobierno (los otros ministros-candidatos participaron del encuentro del viernes), pero ha empezado a tomar forma en las últimas horas.

Es que, sin pelos en la lengua, los peronistas de mayor peso con los otro siete precandidatos presentes apuntaron contra Cazabán por su postulación y por haber inaugurado su sede partidaria en una semana que, tras la venida del asesor presidencial Juan Carlos Mazzón, el peronismo había prometido trabajar por la unidad.

Ahora, mientras la mesa promete seguir trabajando para encontrar una fórmula para la gobernación que asegure un triunfo al PJ en las próximas elecciones generales del 23 de octubre, Cazabán avisa que trabajará por la "unidad" pero que como ya sostuvo Jaque, "el plan B son las internas".

Y aunque le da entidad a Mazzón en cuanto a la determinación del candidato, cree que "nadie es dueño del peronismo" y a diferencia de los otros justicialistas le deja la última palabra en la selección de candidatos a Jaque, con quien "tiene un compromiso afectivo y político", según expresó a Los Andes.

Y en este rincón...

El operador presidencial volverá a la provincia esta semana (aún no está confirmado si viene mañana) y se encontrará con un partido dividido.

Por un lado, un grupo mayoritario que incluye a los azules (a quienes comanda Mazzón y que no tienen un precandidato a gobernador favorito), al diputado nacional y precandidato Omar Félix, al presidente de la fuerza Rubén Miranda (quien también se anotó para suceder a Jaque), a los ministros candidatos como Raúl Mercau (Producción) y Francisco Pérez (Infraestructura), al secretario de Ambiente Guillermo Carmona (también postulado a la gobernación) que es aliado de los diputados nacionales y sindicalistas Guillermo Pereyra y Dante González, al vicepresidente de Coninagro Eduardo Sancho, al presidente de la Fundación Contemporánea Simón Bestani y al ministro de Gobierno Mario Adaro.

Y por otro, a Jaque, a Cazabán y el respaldo de algunos intendentes, como el de Guaymallén, el departamento con más peso electoral, Alejandro Abraham, quien ayer disparó munición gruesa por no haber sido invitado tampoco al convite del viernes. "Ni sabía de la reunión; es un mensaje muy jodido el que han enviado con ese encuentro", lanzó Abraham ante este diario. En sintonía con Cazabán, avisó: "Si quieren ir a internas, yo no tengo ningún problema en ir".

El calendario electoral del peronismo dispone las internas partidarias para el 15 de mayo, por lo tanto los dirigentes tienen tiempo hasta el 14 de este mes para cerrar listas de candidatos o acordar un único listado que evite esa contienda. Abraham condicionó ir a internas si el Gobernador no sabía del encuentro. "Si Jaque no sabía, creo que hay que ir a internas. Se trata de un hecho grave, incluso sus ministros estaban en el hotel", se quejó.

Pero, en cambio, dejó abierta la posibilidad (muy poco probable) de que Jaque supiera de la polémica convocatoria. "Si el Gobernador ha sabido que se juntaban y ha autorizado a sus ministros a ir, a mí no me queda otra que desdoblar las elecciones en el departamento", sostuvo enfurecido Abraham, en lo que sonó una advertencia al propio jefe del Ejecutivo y al resto del peronismo.

Mañana, Jaque se encontrará con sus ministros en la reunión de gabinete luego de su viaje a Chile y de la cita de la discordia. Pero habrá una baja en ese encuentro: Cazabán ya avisó que, por un motivo familiar, estará toda la mañana fuera de la Casa de Gobierno.

Gestos

Esta semana volverán a sentarse a la mesa los dirigentes peronistas que se juntaron hace dos días para buscar un candidato a gobernador que tenga "buena imagen", "representación territorial" y, por lo tanto, "garantice un triunfo justicialista". El encuentro está sujeto a la venida de Mazzón y en él podría quedar depurada la lista de candidatos a sólo tres.

"Yo he pedido gestos y muchos coinciden conmigo. Creo que algunos precandidatos a gobernador deberán tener un gesto y dar un paso al costado para que juntos podamos construir la unidad", afirmó el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús.

El mismo pedido hizo públicamente el jueves el senador nacional Adolfo Bermejo, quien a pesar de ser el justicialista que mejor mide en las encuestas, decidió desistir de la pelea por la gobernación hace dos meses y, ante la prensa, pidió que se lo imitara.

La semana que comienza será de definiciones para el peronismo. A la nueva visita de Mazzón y a la posible renuncia de varios precandidatos, se sumarán las negociaciones para armar un listado de unidad que incluya a todos en los diferentes casilleros de la boleta electoral; pero además habrá un desfile de encuestas para que colabore con la selección.

"Hay varios cargos en las listas y creemos que podemos conformar a todos", dijo un dirigente de peso. "Las encuestas serán muy importantes, pero no lo único. También tiene que ser alguien que asegure un triunfo en octubre pero además, que tenga la venia de todo el justicialismo, algo que no es fácil de conseguir", agregó.

Comentá la nota