Los enfrentamientos entre bandas no cesan en el barrio Hipólito Yrigoyen

Varios de los enfrentamientos armados se registrarían sobre la avenida Sarmiento Claudio Martínez
El grado de violencia parece haberse incrementado exponencialmente en ciertos puntos del barrio Hipólito Yrigoyen. Los protagonistas nos varían demasiado, pero tienen en vilo a los vecinos del lugar.

"Esto no es vida, por este medio pedimos por favor que se haga algo". La frase toma forma de súplica y hace eco en los distintos vecinos del barrio Hipólito Yrigoyen, quienes desde hace un tiempo han perdido la tranquilidad como consecuencia de los enfrentamientos entre, al menos, dos bandos. Esa rivalidad se cristaliza día a día a través de tiroteos o amenazas. El miedo de ser alcanzado por una bala perdida está latente. "De casualidad hasta ahora no ha pasado una tragedia", expresaron.

La preocupación no reconoce distinciones y alcanza también a los propios efectivos policiales de la comisaría Segunda que acuden cada vez más seguido a ese punto de la ciudad. Los llamados al servicio de emergencias se multiplican como los disparos que se oyen cada vez que se desata un nuevo conflicto.

Sin embargo, esas disputas tienen idéntica velocidad para generarse como para finalizarse. En la mayoría de los casos, cuando los agentes policiales arriban se encuentran con lugares desiertos. Esa ausencia de personas también se traduce en la falta de testigos que, sea por miedo a represalias o porque realmente no vieron nada, no aportan mayores precisiones.

Ante esos casos las salidas son escasas. Mayormente la situación no prospera y los efectivos se terminan retirando del lugar, a sabiendas, a la par, de quienes son los presuntos responsables. En los casos restantes todo depende del buen instintos o fortuna.

Sin embargo, para ejemplificar, distintos hechos ocurridos en la semana pasada imponen centrar la mirada sobre otro punto o actor. En los últimos días dos jóvenes, ambos de 18 años y aparentemente con frondosos antecedentes penales, fueron interceptados en la vía pública por agentes policiales cuando se movilizaban con armas de fuego en los lugares donde se registran la mayoría de los enfrentamientos.

Armas secuestradas

Otra coincidencia ineludible se cristaliza en que las armas secuestradas se trataron de carabinas, artefactos tan visibles como peligrosos. Asimismo, como si fuera poco, uno de ellos además tenía en su poder un cuchillo.

A la par, siguiendo con el detalle, uno de ellos fue retenido escasos minutos después que varios llamados telefónicos alertaran de un nuevo enfrentamiento armado. La carabina que tenía en su poder delataba su participación en el hecho o, como mínimo, que tenía un uso reciente debido a que tenía un proyectil atravesado en la recámara, sumado a otros tantos más que se encontraban aptos para ser utilizados.

No obstante, según pareciera, ninguno de estos aspectos tuvo su peso relativo para el fiscal interviniente como para que la condición de los jóvenes retenidos no pase de ser aprehendido. En otras palabras, tras permanecer algunas horas alojados en la seccional policial y prestar declaración indagatoria, recuperaron su libertad.

La reiteración de este tipo de situaciones no es pasada por alto por los vecinos y aquellos que frecuentan de ese punto de la ciudad. Seguir viendo a los mismos "personajes" formar parte de cada uno de los enfrentamientos cala hondo en el humor de las personas de la comunidad barrial. "¿La Justicia no hace nada?", indagó una mujer, que con su hija se acercó espontáneamente a la sede de EL POPULAR a manifestar sus preocupaciones y temores.

Otro aspecto que caracteriza estas disputas, como si aún le faltara algún aditamento a la situación, es que todos estos hechos, o al menos su mayoría, tienen su sustento legal en cada una de las denuncias o informes que se realizan en la sede de la comisaría Segunda. Varios de esas actuaciones se inician de oficio al presentarse en los distintos lugares donde se registran las disputas.

No obstante, otros tantos informes surgen a raíz de las correspondientes denuncias de vecinos del barrio Hipólito Yrigoyen. Lo llamativo, o no tanto, es que los datos que se desprenden de las distintas declaraciones de los denunciantes poseen varios aspectos en común.

Los puntos coincidentes no consisten sólo en los domicilios donde ocurrirían las peleas, sino los presuntos responsables de las mismas. Una fuente policial consultada por este medio mencionó que no los nombres no variarían entre y tres cuatro familias, todos ellos con frondosos antecedentes penales. Inclusive, destacó que se daría la peculiaridad de que son esas familias, en la mayoría de los casos, las que se denuncian entre sí.

Los lugares en donde más se registrarían este tipo de casos sería sobre la avenida Sarmiento, en las cercanías del cruce de ferrocarril con avenida Pringles. En ese punto de la ciudad un joven falleció al ser alcanzado por un proyectil en el interior de un domicilio, en un caso sobre el que no hay mayores precisiones y que se habría cerrado por la participación de una joven de edad inimputable.

Asimismo, la avenida Sarmiento ya registra trágicos antecedentes en este tipo de enfrentamientos armados con agresores a bordo de una moto. Las disputas restantes que ocurren en el barrio Hipólito Yrigoyen sucederían sobre la avenida Urquiza, el tramo que se encuentra marcado por las avenidas Sarmiento y De los Trabajadores.

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