La pareja y uno de sus nietos fueron sorprendidos cerca de la medianoche del sábado en su casa de Angaco, cuando se encontraban durmiendo. Entraron cinco personas entre ellas una mujer, dos estaban encapuchados y al menos llevaban dos armas de fuego y huyeron en un auto.
Para Don José Domingo Jalás (69), el violentísimo asalto que sufrió en su casa, cuando estaban durmiendo junto a su esposa y su nieto de 11 años, por parte de cinco personas, entre ellas una mujer de baja estatura, cree no estaba dirigido hacia él, ya que los delincuentes que entraron a la vivienda, dos de ellos encapuchados, ubicada en calle El Bosque S/N en el departamento Angaco, cerca de la medianoche del sábado, le exigían en todo momento la plata de los peones, cuando él todavía no comienza la cosecha. Pese a enfrentar y luchar con los sujetos, mientras la mujer buscaba y sacaba cosas de los muebles, tratando de encontrar el supuesto dinero, José trataba de defenderse y luchaba a capa y espada contra los malvivientes que a toda costa querían atarlo con alambre. Mientras que su esposa Catalina Saffe de Jalás trataba de defenderlo y también golpeaba los delincuentes, a tal punto de sacarle una de las capuchas que tenía uno de los individuos. En tanto que otro de los asaltantes le colocaba un arma de fuego al menor en la cabeza para tratar de convencer a los ancianos para les dijeran donde esta la plata. La mujer ante semejante golpiza y ver a su esposo totalmente ensangrentada, decidió entregarles los 14.000 pesos que guardaban en un mueble del dormitorio, pero que no era dinero que ellos buscaban sino que era parte de los ahorros producto de los sueldos de las jubilaciones de ambos.
“Eran cerca de las 12 de la noche estaba durmiendo y sentimos que alguien golpeo la puerta. Me levante y le pregunte que querían y me dijeron que querían comprar cerveza. Entonces pegue la vuelta para preguntarle a mi esposa cuanto salían, pero dejé las llaves puestas en la puerta, por dentro. Cuando volví me encontré con las cinco personas dentro de la casa. Me llevaron hacia el dormitorio y comenzaron a pegarme por todos lados mientras trataba de defenderme, pero perdí porque eran muchos. En una de esas caímos al piso y me siguieron pegando. Mi esposa al verme totalmente ensangrentado decidió darle la plata que tenían en un mueble del dormitorio. Pero también para que no le hicieran nada a mi nieto mientras que me decían que los iban a matar o se lo iban a llevar”, dijo José Jalás.
“También se llevaron dos teléfonos celulares, uno del niño pero nada más. Las herramientas ni la tocaron como tampoco los electtrodomésticos. Solo buscaban la plata, pero le vuelvo a repetir el asalto no estaba dirigido hacia nosotros sino que hay otro vecino que si está cosechando y tiene mucha gente trabajando en el lugar. Es más la casa es similar a la nuestra, por eso digo que no éramos nosotros sino que se equivocaron de casa”, señaló por otro el dueño de casa.
“Lo que también se llevaron fue un arma que tenían cerca de la cama y que no pude agarrar sino no se lo que hubiera pasado. O si hubiera tomado uno de los cuchillos que tengo para carnear. La denuncia la vamos a radicar mañana”, señaló finalmente el hombre en su casa de Angaco.
En Capital
Una banda compuesta por al menos tres sujetos sorprendieron a Javier Díaz, (34) y otros clientes que estaban en el negocio y lograron llevarle unos $5000 de la caja registradora, otros $10 mil que tenía para pagarle a unos proveedores, y cerca de $1000 de una empleados, dijeron fuentes policiales.
El hecho se produjo pasadas las 22:30 del pasado viernes en el “Mini Super Toro”, ubicado en calles Suecia, metros al oeste de Matías Zavalla, pero recién salió a la luz en la jornada de ayer.
Con el dinero en su poder, los sujetos que actuaron con el rostro cubierto y armados, se dieron ala fuga sin dejar rastros. Las el atraco las victimas llamaron a la Policía.
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