Enfermera de Relmo se defendió de las acusaciones en su contra

Enfermera de Relmo se defendió de las acusaciones en su contra
Mercedes Vega, la enfermera cuestionada mediáticamente por un matrimonio de Relmo por la supuesta mala atención de una hija de 9 meses, se defendió de las acusaciones y aseguró que nunca hizo abandono de persona.
La profesional, oriunda de Mendoza pero con residencia en General Acha, expuso ante La Reforma un relato que contrasta con la versión que Marcelo David Burghardt y su pareja Lis Pereyra dieron a distintos medios de prensa pampeanos, incluido este. Vega, de 58 años y 8 (cumplidos el 2 de enero pasado) como enfermera de la posta sanitaria Guillermo De Niro, de la localidad de Relmo, confirmó la presencia de Pereyra en ese centro de salud pero no en el horario descripto por la joven de 26 años.

“Esta señora llegó el viernes pasado entre las 11:00 y las 11:30, con la nena afebril, con algunas pintitas en el cuerpo, pero muy poquitas, en el abdomen y brazos; no tenía en el resto del cuerpo. Para mí era sarampión, y lo primero que me dijo era su preocupación porque le iba a contagiar al resto de los nenes, pero la tranquilicé explicándole que (el sarampión) agarra muy leve y tiene poco contagio. Le sugerí que la llevara a Miguel Cané, porque no era una urgencia, tenía 36.5 de fiebre, un registro normal para un bebé de 9 meses, para que le dieran un diagnóstico y tratamiento preciso”, relató Vega.

Esa opción, según la enfermera, fue aceptada por Pereyra quien, además, le hizo otro pedido a la profesional: la provisión de leche. “Le contesté que la leche no había llegado de Santa Rosa, ella se molestó porque yo no levantaba el teléfono para pedirla, pero esa entrega está pautada desde la provincia, yo no puedo hacer nada con ese tema porque no pasa por mi gestión” explicó. “Nunca le negué la provisión, y también me pidió pañales, pero la provincia no entrega pañales salvo a las áreas de pediatría de los hospitales para niños internados, y en algunos casos para adultos, no es lo mismo que la leche, aquí nunca llegaron esas provisiones”, agregó.

-Su explicación choca de lleno con los dichos de la pareja, ¿por qué cree que existe esa brecha?

-Ella en el diario La Reforma dijo que había venido a las 14:00 a la posta y en La Arena (edición de la víspera) que a las 15:00 fue a mi casa. Ella no vino a ninguna de esas dos horas, no vino más, la única atención que tuve fue en la posta, a las 11:00 de la mañana. Me comuniqué con los médicos de Miguel Cané y me confirmaron que la habían recibido a las 17:30, y que en ningún momento la beba tuvo convulsiones. Imagínense que si no estaba en condición cuando vino a la posta, yo hubiera salido corriendo a llevarla, hubiera utilizado mi auto particular o salido a la ruta a pedir auxilio.

-¿Cómo explica entonces las afirmaciones de el hombre?

-Falta totalmente a la verdad, creo que habló por lo que le dijo su pareja, pero él no fue testigo que su mujer caminó 10 kilómetros con su bebé en brazos como denunció, acá somos todos solidarios. Fíjese, el doctor que la atendió en Miguel Cané la mandó a General Pico, porque tampoco pudo determinar qué eruptiva era y (Pereyra) no tenía la libreta de vacunación completa, le faltaban vacunas, en el Centeno se determinó que la bebé padece la quinta enfermedad eruptiva.

-¿Cuánto tiempo tiene de residencia esa familia en Relmo?

-Un año y medio, la mujer es muy conflictiva, completamente analfabeta, le gustó la vida fácil y no sabe lo que es llorar lágrimas de sangre por un título. El hombre es de Eduardo Castex, vivieron en General Pico y llegaron aquí por trabajo, y se quedaron a vivir en un rancho. Pero nunca fueron discriminados, yo no lo hago, y creo que en el pueblo tampoco. Le digo más: el último embarazo se lo descubrí yo. Tengo asentada la visita en el acta y la respuesta que le di, la primera de la hoja es la atención a ella.

-En el relato con otro medio agregan que además de la fiebre, la beba presentaba diarrea, vómitos y convulsiones, ¿qué hubiera pasado con la niña en esas condiciones?

-Si hubiera sido así no estaría viva, porque convulsionando con vómitos si no estaba en manos de un médico no hubiera sobrevivido.

-Ese registro, de 36.5 grados de fiebre, ¿es normal para un bebé de 9 meses?

-Es normal, de 37 a 38 es febrícula, no se lo medica, de 38 en adelante es fiebre.

-Resumiendo, ¿en ningún momento corrió riesgo de vida la beba?

-Para nada, en ningún momento convulsionó ni nada por el estilo.

-Usted sabe que hay un expediente en la justicia, ¿recibió algún llamado de sus superiores o de tribunales?

-Esta mañana (por ayer) me llamó el jefe de enfermeros de la provincia, y me tranquilizó con sus palabras, quería saber de mi boca lo sucedido. Quizás algunas personas piensen que porque estoy sola hago lo que quiero en Relmo, están muy equivocadas.

-¿Cuál cree que es la intención de la pareja para con usted, desprestigiarla?

-Hacerme echar de mi cargo, no sé por qué motivo. Y a mí me gustaría que Marcelo venga y yo podría hablar con él tranquilamente del tema, nunca vino a pedir explicaciones, directamente fue a los medios de prensa.

-¿Piensa accionar legalmente contra ellos?

-Soy transparente, no oculto nada, esto me perjudicó muy fuerte, tengo la conciencia tranquila y un legajo impecable. Ahora dudo de seguir en Relmo, aún sabiendo que la gente me quiere y respeta como enfermera profesional recibida en el año 1990. Soy enfermera de alma, no por una salida laboral.

-¿Guarda rencor por las denuncias?

-No sé cómo va a hacer este hombre para limpiar mi nombre, aunque le tiendo la mano para que venga y hable conmigo si quiere, pero después va a tener que pasar por la Justicia también porque, además, tan mala persona no debo ser porque soy vocal de la comuna.

La quinta enfermedad

La eruptiva detectada en Camila, la bebé de 9 meses oriunda de Relmo, es una enfermedad eruptiva producida por un virus denominado parvovirus. Se presenta en forma esporádica o en brotes. Predomina en la segunda mitad del invierno, primavera e inicio del verano. La transmisión habitual es aérea, mediante secreciones respiratorias. Se considera sólo levemente contagiosa por la ocurrencia tardía en la infancia y el porcentaje relativamente bajo de contagios. Es contagiosa hasta la aparición del exantema.

Al octavo día del contagio puede presentar un síndrome infeccioso inespecífico con fiebre, decaimiento, cefalea, miortralgias, dolor de garganta y a veces se observan algo rojas las conjuntivas. Alrededor del día 17 o 18 comienza la segunda fase de la enfermedad, que es la más característica ya que se presenta con un brote exantemático, simétrico, macular o máculo papular, eritematoso, evanescente que evoluciona tipo encaje.

Este exantema se inicia en mejilla, donde persiste 1 o 2 días, para ser seguido o acompañado por afectación de extremidades, nalgas y tronco, por 1 a 2 semanas. Hasta 1 mes después se pueden seguir observando los cambios de coloración de la piel con los cambios de temperatura, exposición a la luz solar, ejercicio y el estrés. La enfermedad habitualmente es autolimitada y de curso benigno. No requiere tratamiento específico. Según lo confirmado por la enfermera de Relmo, esta afección fue detectada en la bebé por profesionales del Centro Asistencial Gobernador Centeno.

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