El presidente el Comité Capital de la UCR, Alejandro Vidal, opina aquí sobre la situación de la coyuntura, después de la firma del gobierno provincial del convenio con Nación para refinanciar la deuda pública.
Cuando se tiene un presupuesto de 7.800 millones de pesos y se han obtenido beneficios por la renovación de contratos petroleros, se recibe plata del fondo sojero y se concretan obras financiadas por el gobierno nacional, se hace muy difícil explicar por qué se necesita seguir endeudando a la provincia.
Peor aún, cuando todavía no se firmó el refinanciamiento de deuda con el gobierno nacional por 1.600 millones de pesos el gobernador Jorge Sapag logra autorización para endeudar a la provincia en más de mil millones de pesos, que es el equivalente a los 260 millones de dólares sancionados por la legislatura provincial.
Cuando estas cosas suceden uno no puede menos que reflexionar que, las reelecciones se ganan haciendo buenos gobiernos o consiguiendo el dinero necesario para tapar en el último año de gestión los desaciertos de los tres anteriores. Al gobernador Sapag no le importa el futuro de los neuquinos, evade una deuda trasladándosela a las próximas generaciones y asume compromisos que recaerán sobre administraciones futuras y cargándoselas en las espaldas de los ciudadanos neuquinos.
No podemos asistir impávidos ante tanto despropósito. Mientras se renuncia a acreencias cercanas a los 5.000 millones de dólares, el gasto público continúa creciendo año tras año, sin que se haya conseguido reducir el nivel de conflictividad social existente en la provincia, la inversión productiva tanto pública como privada es inexistente, y el deterioro de los servicios esenciales (salud, educación, seguridad) es cada vez más evidente.
Mientras se dibujen los presupuestos subvaluando recursos, siempre habrá partidas sin control parlamentario que permitan cooptar voluntades para lograr el objetivo deseado. Es necesario comenzar a separar la paja del trigo. Siempre habrá quienes resulten funcionales a la permanencia del Movimiento en el gobierno.
Pero estoy seguro que todos los días son más los que se suman tras de un proyecto que permita pensar el Neuquén en términos de desarrollo y crecimiento permanente, que administre austeramente los recursos y no dilapide irresponsablemente el futuro de los neuquinos.

Comentá la nota