Nos encontramos ante un caso de salvajismo policial”, dijo el abogado que representa al joven golpeado por efectivos de Quitilipi

Nos encontramos ante un caso de salvajismo policial”, dijo el abogado que representa al joven golpeado por efectivos de Quitilipi

El domingo pasado, cuando Alcides Quiroz volvía del boliche en la moto de su padre, un patrullero lo siguió y sus ocupantes lo golpearon, lo detuvieron y lo siguieron golpeando hasta que terminó en el hospital. Además de la querella a la fuerza, podrían intervenir la comisaría.

 

 El caso tomó estado público cuando la madre de la víctima contó la historia en Facebook. Otras personas que habían sido víctimas de agresiones por parte de la policía de la localidad la animaron a denunciar el hecho. Lo que no sabía era que también los jefes policiales se estaban enterando por Facebook y decidieron seguir de cerca la situación de esa unidad policial.  “Tomamos intervención luego de que Alcides Quiroz radicó la correspondiente denuncia en la fiscalía  adjunta en lo penal especial de Derechos Humanos, que está a cargo de la Dra. Silvia Sluzar pero que ahora la está subrogando el Dr. Marcelo Soto”, detalló César Collado, uno de los abogados que querellará a la Policía y a la Provincia por el ataque recibido por el joven.  Quiroz denunció que la madrugada del domingo 5 de julio, cuando salía de un local bailable en la moto de su padre, un patrullero de la Comisaría de Quitilipi –donde sucedieron los hechos- comenzó a seguirlo de cerca. Enseguida le indicaron que se detuviera. Mientras subía a la vereda Quiroz notó que llegó un segundo patrullero.  Uno de los policías, desde atrás, lo golpeó con la culata de la escopeta en el costado derecho del cráneo, lo que le ocasionó una herida profunda en el oído derecho y se desvaneció. Cuando volvió en sí estaba esposado y lo arrastraban a uno de los patrulleros, donde lo siguieron “sopapeando, golpeando en las costillas y verdugueando”.  Quiroz admitió no haber reaccionado en ningún momento, ya que no tenía antecedentes policiales ni había sido detenido jamás, por lo que ignoraba cómo eran los procedimientos de ese tipo. Además, reconoció, estaba asustado, paralizado. Si bien no conoce los nombres de los agentes que lo atacaron, sí identifica a tres de ellos: a uno por el apellido, a otro por el nombre de pila, y al último por su apodo, ya que vive “en inmediaciones a su casa”. En la comisaría, al notar que la herida del oído sangraba profusamente, decidieron llevarlo al nosocomio local. Según recuerda, lo atendieron primero un médico y después una médica. También recuerda las amenazas de los policías antes de entrar: “Tené cuidado con lo que vas a decir porque la vas a pasar mal”.  “Mi cliente es obligado y hostigado para que diga que le pegaron con un ladrillazo en la vía pública”, refiere Collado y sintetiza: “Nos encontramos ante un caso de salvajismo policial”.  En el marco de esa investigación, el abogado también tomó conocimiento de otros supuestos casos de apremios en esa comisaría, como “el de un chico de apellido Landriel”. Es por estas y otras cuestiones que se está investigando esa unidad policial y se estudia la posibilidad de intervenirla.  Finalmente el abogado dijo que pedirá la intervención del Secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Juan Carlos Goya. También se informó que este viernes Enrique Orué, supervisor de Zona Interior VII de la Policía, irá a la Fiscalía de Derechos Humanos con los sumarios correspondientes.

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