Ex trabajador de Encata señaló las ventajas que podría significar que IPC Flex sea la empresa que se haga cargo. Subrayó que la firma tiene una amplia trayectoria dedicada al servicio de envases flexibles. Es una empresa con más de 40 años de producción.
Ante la posibilidad cierta, según lo confirmó el ministro de Producción, Raúl Chico, de otorgar un crédito de la Administración General de Asuntos Previsionales (AGAP) a la empresa privada IPC Flex para comprar Encata, Aldo Agüero, ex tesorero de la fábrica, manifestó a La UniOn que la reactivación es una decisión política beneficiosa y aseguró que no entiende que sectores políticos se opongan al salvataje de la misma.
“La reactivación es una decisión política beneficiosa, pero escuché por ahí que algunos personajes políticos de Catamarca se oponen a que la provincia salga al salvataje. Ahora le preguntaría a este sector cuánto es lo que el pueblo de Catamarca está invirtiendo en la clase política, son millones y millones de pesos que se invierten en dirigencia, y cada vez estamos peor, solamente hay empleados públicos y precarización laboral”, expresó Agüero.
En esa línea, el ex trabajador fabril habló de las ventajas que podría significaría que IPC Flex sea la empresa que se haga cargo de Encata, y subrayó que “es una firma que tiene una amplia trayectoria en el rubro, conocen todo el movimiento, no son ningunos improvisados. Es una empresa con 40 años en este rubro”, indicó.
Mencionó además al ex gerente de Encata como el impulsor de atraer a esos inversores de Buenos Aires.
“En esto no podemos hacer pruebas, aquí hay que venir y producir. Tenemos que ganar todos, empresas, empleados, porque si una parte pierde, no sirve”, afirmó Agüero. “Si el Gobierno decide apoyar esta iniciativa no es la única empresa, hay otras que están entrando en crisis. Y si tienen espalda para hacerlo no es tirar dinero, sino invertir en beneficio de los catamarqueños”, concluyó.
La cooperativa se desintegró
“El sueño de la reactivación de la fábrica a través de la cooperativa se cayó. No fue posible porque los fondos prometidos en su momento no llegaron jamás, entonces la realidad nos dijo que nos abriéramos y nos hicimos a un lado, y la cooperativa se disolvió”, relató el ex trabajador.
Movimiento de Fábricas Recuperadas
“Cuando Encata cierra en 2008, el Sindicato Gráfico de Catamarca nos acercó a una organización de Buenos Aires, el Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas, porque ellos tenían experiencia en este tipo de casos, y dijimos bueno, aquí está la solución. Las gestiones que hizo este movimiento quedaron en la nada, de lo que había prometido anteriormente le faltó mucho. Nosotros llegamos hasta donde pudimos porque esto es un negocio y sin capital, ya sea con aportes del Estado o algún privado esto no funciona”, explicó.
Unico subsidio suspendido
Por otra parte, Agüero contó que el único subsidio de $ 800 que tenían los ex trabajadores de Encata fue suspendido en 2013. “En 2013 dejaron de pagarnos el subsidio para seguir cuidando las instalaciones y maquinarias con el fin de evitar los robos”, manifestó, y mencionó que a pesar de las reiteradas notas para seguir percibiendo el beneficio, se los negaron. “Nos dijeron que no, porque eso no era para siempre y que el tiempo de espera para la reactivación se había vencido, no se podía seguir invirtiendo fondos públicos”, relató.
“Entramos a la fábrica en abril de 2010, rompimos los candados y comenzamos a limpiar. Luego comenzaron las gestiones a través de la organización Fábricas Recuperadas, que nos otorgó el subsidio para poner en condiciones la fábrica. En febrero de 2011 teníamos lista la fábrica para recibir a la Presidenta, pero pasó el acto y quedamos mirando, no recibimos nada”, declaró.

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