Más allá de otras ventajas comparativas, la secretaria de Industria Sandra Barceló, destacó que quienes invierten en la provincia lo hacen “porque aprecian el compromiso laboral de nuestra gente y porque desde la gestión pública buscamos allanarles el camino”.
La anécdota sirve de prólogo para que Sandra Barceló, secretaria de Industria de San Juan, plantee su muy personal teoría para explicar por qué empresarios de todo el país y algunos del exterior elijan la provincia para instalar sus fábricas: “Lo mejor que tenemos es nuestro capital humano. Los sanjuaninos se comprometen mucho con su trabajo para mantener la fuente laboral. Y desde la función pública también trabajamos con ese objetivo. En San Juan un empresario toca a la puerta del gobernador y el gobernador lo atiende. Eso no ocurre en otras partes”.
¿Qué cambió en San Juan?
La promoción industrial y agrícola cambiaron el panorama de la provincia. Sin esos instrumentos, seguramente nuestra reconversión productiva hubiera sido mucho más lenta.
La mayor parte de la gente no lo ve tan así.
Hay un error en la comunicación. Cuando aquí se habla de industria, se piensa en empresas de 30 a 50 empleados. Y puedo asegurar que hay muchas plantas que brindan cientos de puestos de trabajo en forma directa.
¿Entonces?
Resulta que no conocemos lo que tenemos en San Juan. Por eso, le pedí a las empresas que participan este año en la Fiesta del Sol que muestren en sus stands que muestren allí parte de su proceso productivo, no sólo lo que producen. Como Cattorini, una de las muy pocas fábricas de vidrio que hay en el país. Y está en San Juan. También Taranto pondrá combies para trasladar a los visitantes a su planta para que hagan un recorrido guiado en cualquiera de sus tres turnos, porque allí trabajan las 24 horas del día. Igual que la empresa farmacéutica Raffo. Estoy hablando de empresas radicadas en San Juan, no en Mendoza que era a lo que estábamos acostrumbrados cuando se hablaba aquí de plantas industriales. Mucha gente no sabe que los marcadores Edding se hacen en San Juan, como la ropa de Lacoste o las prendas interiores y trajes de baño Sol y Oro. La única fábrica de entretelas para camisa de hombre en el país también está aquí.
¿Cuál vendría a ser nuestro perfil industrial?
Muy diversificado. No tenemos un polo industrial de algo determinados. Tenemos distintas industrias, tanto textiles como plásticas, agrícolas, mineras, etcétera. Hemos crecido mucho industrialmente, más allá de la minería, que aunque es una industria todavía muy incipiente, genera una enorme cantidad de puestos de trabajo. Incluso están generando polos productivos en distintas áreas. Como el secadero de tomates en Iglesia.
Y los sanjuaninos, ¿generamos nuevas empresas?
El entrepreneurismo, que quién no está dentro del tema comercal e industrial no le da la importancia que tiene, es muy fuerte en la provincia. Muchos de los jóvenes que terminan sus estudios, o no tan jóvenes a veces, emprenden luna actividad creando su propia empresa. Le cuento un caso. Una persona empresó a fabricar todo el cableado para las motos que produce Mavercik en Pocito. Para eso fue comprando todas las máquinas necesarias. Ahora se está por instalar otra fábrica de motos y seguramente él también va a trabajar para ellos. Como en este ejemplo, muchas micro y pymes empiezan en San Juan desde abajo y luego se transforman en grandes industrias creadoras de puestos de trabajo.
¿A todos les va bien?
Algunas empresas, que venían muy bien, ahora notan que su rentabilidad va disminuyendo. Por cuestiones relacionadas con movimientos económicos vinculados al fenómeno de la globalización. Lo que no significan que dejaron de ser rentables. Muchas tienen menor margen de ganancia, pero aumentaron su producción. Yo soy muy respetuosa en estos casos, porque vengo de la actividad privada y sé lo difícil que es mantener una ecuación rentable.
Mendoza nos critica mucho.
¿Hablando de “industrias con rueditas”? No voy a hablar de otras provincias. En San Juan hay muchas fábricas que se instalaron hace décadas y ya no tienen promoción. Pero se siguen quedando. Y crecen. Tenemos mucha demanda de crédito que no es para cubrir baches financieros, sino ampliaciones, requipamiento, modernización o porque se necesita llegar a nuevos mercados.
¿Cuáles son las ventajas comparativas para quedarse?
Más allá de las ventajas comparativas, las empresas se quedan porque lo mejor que tenemos es nuestro capital humano. Los sanjuaninos se comprometen mucho con su trabajo para mantener la fuente laboral. Y desde la función pública también trabajamos con ese objetivo. Cuando un empresario me plantea la posibilidad de instalarse aquí le digo que la ventaja de estar en San Juan es que si uno va a tocar a la puerta del gobernador, el gobernador abre la puerta. Por eso hemos crecido industrialmente en los últimos años a un ritmo de casi el 17 por ciento anual del PBI. Si me preguntan cómo ha sido eso, digo que es porque acompañamos un proceso nacional, pero más que nada porque tenemos un gobernador como José Luis Gioja que sabe y puede abrir las puertas necesarias. No es lo mismo ir a golpear puertas siendo de San Juan que de otra provincia. En 2010, por ejemplo, vino tres veces la ministra de Industria de la Nación, Débora Giorgi, quien además conoce al dedillo qué empresas están instaladas aquí y quiénes son sus dueños.
¿Pero por qué sucede esto a 1.500 kilómetros del principal puerto de la Argentina?
Esa es una pregunta que ya no me hago. En San Juan hay un gobierno exitoso, con un proyecto que se viene cumpliendo de acuerdo a lo prometido, que se ocupa de atender personalizadamente a los inversores que llegan. Tenemos una demanda de crédito inusual. Todos los días atiendo a dos o tres industriales o comerciantes que buscan crédito para invertir.
¿Por que, todavía, gran parte de nuestra producción primaria se procesa afuera?
Esa, justamente, es la tarea que viene a continuación. Años atrás, la infraestructura de la provincia no estaba en condiciones de recibir industrias para procesar toda nuestra producción. No teníamos buenos caminos, ni suficiente energía eléctrica, ni buena provisión de gas. Pero ahora es momento de empezar a ver un crecimiento productivo a partir del crecimiento de la infraestructura. Esta semana, por ejemplo, me visitaron dos industriales de Mendoza queriendo instalarse en San Juan.
Entonces los mendocinos no mienten cuando dicen que les quitamos industrias.
En realidad, se trata de empresas que siempre llevaron vino a granel, uva o aceituna de San Juan para procesarla en Mendoza y ahora quieren hacerlo también aquí. Ya no quieren trasladar de un lado a otro. Hay una frase que el gobernador repite siempre: ‘Es muy difícil crecer bajo la sombra del ombú’. La reacción de Mendoza con el tema promocional ha sido desproporcionada. A pesar de eso, nosotros hemos crecido y lo hacemos porque no miramos para afuera, nos miramos a nosotros mismos.
Por último, el entusiasmo municipal por tener parques industriales, ¿se justifica?.
Desde que asumió Cristina Fernández en el 2003, hay 240 nuevos parques industriales en el país. Esto responde, primero, a la necesidad de reorganizarse territorialmente. Hay que trasladar fábricas a cuyo alrededor crecieron barrios enteros. Pero todos los municipios sanjuaninos que quieren su propio parque industrial responden a requerimientos del sector privado. Hay algunos, como el de Pocito y 9 de Julio, o el provincial de Chimbas, que están desbordados de pedidos. Ningún intendente va a poner a disposición del sector privado terrenos de varias hectáreas que podría dedicar a edificar viviendas, por ejemplo, si no estuviera seguro que eso reditúa un beneficio al departamento.



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