Tentadas por los beneficios de provincias o países vecinos, distintas firmas locales están desechando la idea de invertir aquí. Falencias, ventajas y los esfuerzos del Gobierno.
Los Andes Economía contactó a casi una veintena de empresas grandes y pequeñas que están en alguna de estas situaciones: reinvertirán afuera, están estudiando nuevos ofrecimientos o se están yendo a otros lugares.
El ícono de los casos es el de la minera brasileña Vale. Con la promesa de una inversión de U$S 5.900 millones y unos 4 mil puestos de trabajo decidió la semana pasada, según el comunicado oficial, “suspender indefinidamente”, el proyecto de la mina de potasio Río Colorado en Malargüe.
La causa principal que alega la empresa es “el actual contexto macroeconómico”, apuntan específicamente a la “duplicación de costos” por la “elevada inflación”, según expresaron, entre otros motivos.
“Tentadas” por las vecinas
“No tenemos nada que ofrecerles a las empresas cuando quieren instalarse aquí. No hay estructura ni financiamiento, lo hacemos todo a pulmón”, explica el gerente de una importante cámara empresarial mendocina a Los Andes.
A unos cuantos kilómetros, la realidad que presentan las provincias cercanas como San Juan, San Luis o Córdoba es diferente. Ellas poseen importantes planes de atracción, localización y acompañamiento de empresas.
Hace un tiempo que salen a “tentar” -tal como le llaman los dueños de las empresas- a las firmas mendocinas para que se localicen en sus parques o regiones industriales. Muchos empresarios y representantes de cámaras lo saben porque han sido visitados por funcionarios de esas provincias en más de una oportunidad.
Un caso es la empresa Alex Stewart, laboratorio geoquímico y ambiental, que trasladó hace 4 meses una parte de sus oficinas al parque industrial sanjuanino del Albardón. “Es real, acá no hay política de incentivo, ni fiscal, ni laboral, ni nada”, explica el gerente Marcelo Tejada.
En la provincia, esta compañía está situada en el carril Rodríguez Peña y en esa zona no tienen gas natural, el agua es muy reducida, ni fibra óptica, ni mucho menos seguridad. El carril tiene varios problemas que dificultan el acceso diario a la zona industrial; están a la espera de que se concreten algunas obras civiles.
En cambio, el parque sanjuanino tiene todos los servicios y “da vergüenza ajena ver el orden que tiene en comparación con los nuestros”. Menciona al Banco San Juan como una herramienta de crédito que financia la instalación de empresas en el parque.
El responsable del Parque Tecno-Industrial Albardón, Jorge Palmero, explica que este espacio tiene 2 años y que es cierto que buscan impulsar el parque lo que más pueden, dentro y fuera de la provincia.
Detalla que poseen energía eléctrica, agua potable, teléfono e internet (comunicación satelital), conexión de transporte público y tienen proyectado (a corto plazo) el sistema de cloacas y gasoducto industrial (la boca está a 5 kilómetros del parque). Además, el municipio foresta y mantiene los espacios públicos y las calles internas principales están pavimentadas.
La contratación y radicación de empresas se trata con el municipio y explica que tienen una ocupación del 30% de empresas de Mendoza y de Santa Fe, aparte de las sanjuaninas y del exterior. Otra firma local de logística también se está radicando por estos días en este mismo parque de San Juan.
Chile también les ofrece irse
Unas 4 empresas de la metalmecánica fueron también “tentadas” a irse al país trasandino. Les pidieron asociarse a empresas chilenas. Una vez hechas las alianzas los invitaron a localizarse en el Parque Industrial de Los Andes.
“Pretenden fortalecer el desarrollo de esa región. Allí van a realizarse dos obras muy grandes: la ampliación de la división andina de Codelco (Corporación Nacional del Cobre) y el Trasandino”, explica el gerente de Asinmet (Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza), César Varettoni, quien participa de las reuniones realizadas en Chile.
El dirigente declaró que los funcionarios del país vecino tienen una mirada a largo plazo que nosotros no tenemos. “Tienen previsión, son serios, no improvisan y los resultados muestran sus aciertos”, dijo, mientras enumeró otras fortalezas más tangibles como la tasa de preferencia para exportar a todos los países del mundo.
El dueño de Sur Técnica, Julio Totero, dijo en nombre de los empresarios invitados que seguirán “avanzando con ellos (por los chilenos)” en la propuesta porque “nos han tentado”. “Los chilenos están involucrados en el comercio internacional, hay servicios y hay créditos. En los parques mendocinos no hay ni servicios financieros, hay que hacer 25 kilómetros para hacer un depósito bancario”.
Lo que tienta a las grandes
Las empresas grandes que trascienden las fronteras nacionales por lo comercial también se ven tentadas pero por otros países. A las políticas de fomento industrial se suman las ventajas que otorga la macroeconomía con ciertos parámetros estables y predecibles.
Sin dudarlo, los empresarios citan a la inflación, la falta de crédito a buenas tasas y los problemas con el dólar como los mayores obstáculos a sortear.
“El primer aliciente es la inflación anual de 2,6%”, destaca el ingeniero Luis Robio, dueño de la empresa de software Belatrix, ante la pregunta de por qué está expandiéndose e invirtiendo en Lima (Perú). A esto agrega la disponibilidad de mano de obra calificada, los programas de incentivo como Innovate Perú Fidecom y las líneas de crédito a 20 años.
En abril ampliará la sucursal instalada en ese país de 20 a 80 empleados y se trasladará de edificio. En su opinión los factores que desalientan la inversión en Mendoza son la falta de políticas a largo plazo tendientes a promover su actividad, la falta de crédito y la poca reacción de programas como Fontar o Fonsoft.
“Tardan nueve meses en responder sobre los proyectos que presentan las empresas para dar financiamiento, mientras que el programa Innovate Perú en 2 meses tiene una resolución”, indica Robio.
Belatrix fue invitada ya por dos provincias argentinas para localizarse en sus parques. En San Luis le ofrecieron lugar, internet y jóvenes profesionales para trabajar en el Parque de Desarrollo de la Universidad de La Punta. “Estuvimos tentados”, declara, pero se quedó.
Los beneficios que les brindaba el Parque Tecnológico de La Punta eran facilitar el
acceso a espacio físico, fondos para el financiamiento del capital de trabajo y beneficios impositivos, entre otros.
Otra propuesta la recibieron de Córdoba y les ofrecían: subsidio de un porcentaje de la masa salarial por un largo período, construcción y entrega en comodato de edificios para el desarrollo de sus actividades, subsidio de 200 dólares por metro cuadrado para la construcción de sus establecimientos (tomando como base 11 m2 por cada ingeniero incorporado) y exención de todos los impuestos provinciales por 20 años.
A esto se agregan créditos hipotecarios a 10 años de plazo (con tasa preferencial para construcción), reducción en las tarifas de energía eléctrica, además de todos los servicios básicos como agua, energía, conectividad, gas. En ese parque están radicadas empresas como Motorola, Intel, Electronic Data Sistem (EDS).
“Se está agotando la matriz económica en Mendoza. La vitivinicultura se está agotando porque pierde competitividad por el dólar y la inflación, mientras que el petróleo declina cada vez más”, aseguró el presidente de la Cámara de Empresarios Mineros de la provincia, Gustavo Racioppi. Para ellos la minería podría cubrir esos “altibajos”.
El sector de servicios mineros trabaja casi exclusivamente para San Juan pero hasta hace poco mantenían sus bases en Mendoza. En estos últimos meses unas 9 empresas “están buscando oficinas y galpones” para trasladarse a la provincia vecina. Un ejemplo es Energold que planifica llevarse a todos sus empleados a la nueva sede. Desde esta empresa estiman que la transición les llevará un año. “Absorberemos los costos necesarios por las oportunidades de negocio que tenemos allá”, declara el gerente Norberto Mercado, y continua: “Acá las posibilidades son mínimas y escasas”.
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