Admiten que en el último trimestre del año pasado hubo un fuerte impulso en las ventas, lo que mejoró las perspectivas locales. Igual creen que la suba de precios podría frenar el poder de compra de los consumidores
“Evaluando el comportamiento de las expectativas de los empresarios a nivel general se puede observar que, desde hace un año, la ciudad y la región están pasando por un período de marcado estancamiento. De hecho, desde el mes de septiembre de 2009, más de la mitad de los empresarios consultados manifiestan registrar niveles de ventas similares mes a mes”, explicó el informe de la Fundación Ege.
Paralelamente, el estudio destaca que a lo largo de todo ese período, la presencia de mayores niveles de actividad –expansión- y de menores niveles de actividad –recesión-, han permanecido en promedio en un 17% y 22% respectivamente, lo cual implica que la cantidad de empresas en expansión no ha sido suficiente como para compensar a la cantidad de aquellas en recesión, y ello ha implicado la preeminencia del estancamiento.
Consultados acerca de qué esperan para los primeros meses del próximo año, los empresarios esperan que la situación de las ventas sea mejor que la de meses atrás. “Aumentó la proporción de empresarios que esperan expansión económica; pero ellos mismos reconocen los límites de esta mejoría ya que identifican los factores que afectan negativamente a la actividad económica local y regional y consideran que los mismos se mantendrán en los primeros meses del 2011”, destaca el informe de Ege. Entre los problemas que generan mayor preocupación aparece la inflación.
Con respecto a la confianza empresario, ha tenido importantes altibajos durante 2010: a comienzos del año mostró una caída que se recuperó desde el mes de mayo aproximadamente y estuvo en ascenso desde entonces hasta que en el último mes del año muestra una nueva caída.
“Respecto a la lectura que puede hacerse de este comportamiento, es necesario destacar que en los últimos dos años el indicador ha mostrado un comportamiento cíclico que implica recuperaciones seguidas por deterioros, pero igualmente la tendencia es alcista desde comienzos de 2008.
Asimismo, a la luz de los datos recientemente conocidos sobre la actividad económica real de la ciudad de Río Cuarto, es posible afirmar que esta mayor confianza no se está traduciendo aún en mayores inversiones, hecho que naturalmente dependerá del factor inflacionario, la estabilidad económica y política del país, y de la situación del sector agrícola regional”, remarca el informe de Ege.
Por último, el estudio concluye que para los empresarios la economía del sur de Córdoba está en una meseta, pero al interior de esta estabilidad, hay sectores que ganan y sectores que pierden. Y si bien hay algunas actividades que generan excedentes monetarios que permitirían desarrollar inversiones, es evidente que los empresarios aún no hallan un escenario propicio para hacerlas efectivas.
Mirando el precio de los granos
Asimismo, la situación esperada por los empresarios para comienzos del 2011 es positiva, y esto se ve influido por el hecho de que la coyuntura internacional continuará favorable para los productos exportables, principalmente los de origen agrícola-ganadero, lo que indirectamente generará niveles de actividad sostenidos en los centros urbanos y específicamente en Río Cuarto.
Aunque también hay una porción de la economía, principalmente aquella que intercambia sus bienes y/o servicios por un monto de dinero constante, que continuará en una situación complicada en la medida que la inflación continúe en alza.
Expectativas, con viento de cola
La comparación del último trimestre del año con el período anterior, y las expectativas de los empresarios locales y regionales muestran una leve reactivación a partir de la mejora en el nivel de ventas esperado que representa el período estival y el mayor gasto de los consumidores asociados a las fiestas.
Además, la evolución positiva del factor climático para la región representa mayores ventas para los negocios asociados al campo, sean estos del sector industrial local, del comercial o del sector servicios.
De esta manera, en el cuarto trimestre del año, la tendencia al estancamiento que venía observándose en el crecimiento desde principios del año, ha retrocedido levemente, augurando también mejores niveles de actividad para el comienzo del año.
Para los próximos meses, el comportamiento habitual de las expectativas empresariales indica que hay sectores que esperan una disminución natural en las ventas debido al rubro al cual pertenecen, mientras otros esperan continuar en los niveles actuales o superiores.
Pero otra vez asoma la inflación como temor dominante, porque plantea un límite serio para la recomposición de la estructura de la economía, debido a que el consumidor final depende exclusivamente de las negociaciones salariales o del crédito para mantener su nivel de consumo.
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