Los empresarios reclaman cobertura ante la crisis

Los empresarios reclaman cobertura ante la crisis
Según un sondeo de la Federación Económica de Tucumán, poco más de siete de cada 10 empresarios consideran que la descapitalización y la desinversión llevará a la economía provincial hacia una fase recesiva “si es que el Gobierno no toma medidas correctivas contra la inflación”. Sólo en enero, los precios subieron un 16%, en promedio, admiten en un documento.

Los sectores productivos de Tucumán diagnosticaron crisis e incertidumbre en las economías nacional y provincial, producto de la falta de precios de referencia (inflación) y de los “magros resultados” de 2013 en términos de crecimiento y rentabilidad. Ante ese escenario, las cámaras empresariales asociadas a la Federación Económica de Tucumán (FET) solicitaron al gobierno de José Alperovich que no aplique este año subas en los impuestos y tasas, ya que esa decisión “atentará” contra la capacidad de pago de los contribuyentes y los ingresos en términos reales de los consumidores, y profundizará el actual proceso recesivo.

En un documento oficial, refrendado por los titulares de las entidades privadas, las empresas plantearon también que no es posible iniciar las paritarias “si se desconoce el rumbo de la economía”, y pidieron que la actual situación “debe ser corregida en el corto plazo”.

En el texto, el sector empresarial sacó a la superficie los problemas más relevantes que enfrenta y las perspectivas económicas, a partir de la devaluación del peso y sus efectos sobre el nivel de actividad.

En particular, las compañías advirtieron la inexistencia de valores de referencia en los productos y la voluble reposición de mercadería, que llevaron a un estado de “incertidumbre generalizada” entre los empresarios.

“Esa falta de precios ciertos y la incertidumbre en la reposición de los stock en las diversas actividades: comercial y servicios, producción e industria, ponen de manifiesto la distorsión de los precios relativos de nuestra economía que hace imposible la planificación y atentan contra la formalización y creación de nuevos puestos de trabajo”, expresaron.

En una encuesta sectorial, cuya temática fue “cómo vislumbra las perspectivas económicas de 2014”, más del 75% de los encuestados afirmó que el proceso de descapitalización y desinversión continuará, lo que traerá aparejado una fase recesiva del ciclo económico, en caso que no se tomen las “medidas correctivas dirigidas a contener la inflación”.

Las paritarias

Con las expectativas puestas también en las próximas negociaciones salariales, en las cámaras privadas dejaron en claro que no pueden establecerse acuerdos ante un escenario inflacionario y de incertidumbre. “El caso de la Cámara de Comerciantes de Derivados del Petróleo, desde 2007, el costo de estructura tuvo una variación del 394%; mientras que el precio del combustible tuvo un 320%. Los precios de venta del rubro indumentaria fueron los únicos que marcaron sólo incrementos de un 1% durante enero de este año; sin embargo, esas variaciones no se debieron a una baja en los valores de reposición de la mercadería, sino que respondieron a la falta de venta y a la liquidación de stock por temporada y a la imposibilidad de financiarse con tasas del 40%”, aclararon.

La inflación que se determinó en el arco productivo tucumano fue de un 25% en 2013, diferenciándose así de la del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), de un 10,9%. Los indicadores de los privados de enero, con una devaluación de un 22%, arrojaron un aumento de precios promedio de un 16%, “aún con la obligación de retrotraer los precios a la primera quincena del primer mes de 2014”.

Por ejemplo, los insumos, materias primas y productos subieron en el rubro alimentación un 15%; aceros, un 17%; artículos para el hogar, un 18%; librería, un 20%;, mueblería, un 15%; harinas, un 30%; y medicamentos, un 30%”, según consignó el informe.

Estado regional

El diagnóstico también hizo hincapié en las negativas perspectivas del sector agroindustrial. “Aún no se ha dictado la emergencia agropecuaria para el sector del limón, teniendo en cuenta que informes técnicos hablan de una disminución en la cosecha 2014 mayor a un 50%, respecto del año anterior, que impactará sobre manera en la reducción de miles de puestos de trabajo impedidos de recolectar dichos frutos”, contempló.

Las cámaras locales insistieron también en la “ausencia de control estatal” en el comercio informal, puntualmente, en ferias establecidas en San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Las Talitas, Concepción, entre otras localidades.

En esa posición, las entidades advirtieron que el empleo no registrado crecerá más este año, motivado, entre otros factores, por la falta de capacidad contributiva. “En el rubro de la hotelería derivado de los alquileres temporarios, en establecimientos que no pagan los impuestos Ingresos Brutos ni Ganancias, y cuyos empleados, en el mejor de los casos, están inscriptos como empleados domésticos”, consignaron en el documento.

En el sector empresarial confirmaron una contracción en industria, a raíz de las restricciones a la importación de bienes productivos, y caídas en las producciones primarias (azúcar, citrus, arándano, frutilla y granos) por las heladas y la sequía, y la falta de competitividad como consecuencia del atraso cambiario para productos exportables.

El comercio mostró crecimientos de entre un 3% y un 7%. Aunque esas alzas se vieron “drásticamente disminuidas” en diciembre pasado debido, en especial, a la baja venta ocasionada por los saqueos, según el diagnóstico de las cámaras de la provincia.

La presión fiscal

“Afecta la capacidad contributiva”

En el documento, las cámaras sostienen que la falta de ajuste por inflación en los estados patrimoniales e impositivos trajo aparejada un suba implícita en el impuesto a las Ganancias, a nivel nacional. Esta situación también repercute en Bienes Personales. “Los mínimos no imponibles y topes sujetos a retenciones no modificados o mal actualizados impactaron fuertemente en la capacidad tributaria del contribuyente”, indica el reporte. Lo mismo sucede a nivel provincial, en el que denuncian que los incrementos en el Inmobiliario (25% para los padrones urbanos y 30% para los rurales), además de la suba de la alícuota general de Ingresos Brutos, en un 40% durante 2013, “no sólo afecta la capacidad contributiva de los empresarios, sino que se contrapone con la política nacional de no incrementar los precios de los bienes y servicios, deteriorando, al no poder transferir el aumento de costos a sus productos, sus ingresos netos”. Párrafo aparte la presión de tasas municipales que subió al 50% para el caso del CISI.

Falta de precios y entrega

“Empresas no aceptan pedidos a plazo”

Las distintas cámaras provinciales coincidieron en que se observa una falta de proyección en los flujos futuros de las empresas. Dijeron que las “empresas formadoras de precios” (industrias) no están aceptando pedidos a plazo ni compras adelantadas de las mercaderías, como efecto de los controles estatales. Esa situación llevó a que disminuyeran un 30% los márgenes de cuotas asignadas de entrega a los clientes y distribuidores, en cuenta corriente, y que solamente acepten operaciones puntales, previa verificación de stocks. “Un denominador común es la falta de precios de referencia y en algunos casos, como la industria metalúrgica, ha tenido incremento de precios en insumos dolarizados. Y una de las causas son las restricciones a las importaciones. Los valores de algunos productos han subido considerablemente por una cuestión de oferta y demanda, ante la incertidumbre de no poder reponer existencias y por la ausencia de reglas claras en el sector cambiario, referidas a exportación e importaciones”, expresaron.

Ruidos en el sistema financiero

Caída del crédito y fin de la financiación

Los empresarios tucumanos se quejaron por la “suba notoria en la tasa de interés activa, con tasa de acuerdo en cuentas a la vista (Cuentas Corrientes.) superiores a un 40% anual”, el retiro de los márgenes de calificaciones para descuentos cheques y un aumento pronunciado de valores rechazados. En esa línea, advirtieron la suspensión de los créditos acordados para las líneas productivas y de prefinanciación en pesos, superiores a un 30% anual; el retiro de los planes de las tarjetas de créditos a plazos y/o un incremento de planes de financiamiento con tasas de intereses por encima de un 30% anual. “En el consumo, la tasa activa de financiamiento de las tarjetas de crédito para financiar los consumos no pagados (pago mínimo) con tasas que oscilan entre el 60% y 80% anual”, expresaron en el documento oficial. En el caso de las obras públicas, cuya ejecuciones no se conciben sin un costo financiero (ciclo para producir y entregar la obra), advirtieron que se conlleva tasas de descuento para certificados de obra, a un costo de un 42% anual.

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