El lugar representa una de las principales fuentes de trabajo de la localidad. Los inversionistas son de Buenos Aires.
En este contexto, el secretario de Producción visitó el martes la localidad para dialogar con los empleados de la aceitera, que están desocupados desde que la fábrica cesó en su actividad, y para darle impulso desde el área a esta posibilidad.
De la reunión también participaron la intendenta Zunilda Gobo; el senador Juan Suárez; el coordinador provincial del CFI, Pablo Chapado, y la gerenta de Empleo y Capacitación Laboral del Ministerio de Trabajo de la Nación, Mariela Rotman, y allí se evidenció que hay interés concreto de un grupo empresario de reactivar la fábrica de aceite de soja, girasol y maíz.
Antigua fábrica. La aceitera de Lucas fue fundada en 1947 con 16 accionistas. En 1982, la vieja Industrial Luquense pasó a manos de la empresa Goldaracena Hermanos con el nombre de La Luquense. Luego del polémico proceso de quiebra, en 1994, y cambios sucesivos de nombre llegó a la conformación como Green Lake SA. La planta, que fabricaba aceites vegetales de lino, soja y girasol por tracción solvente. Contaba hasta agosto de 2008 con unos 50 obreros y representaba una de las principales fuentes de trabajo del lugar.
La aceitera Green Lake al momento de cerrar sus puertas tenía una capacidad de producción de 180 toneladas diarias. Aunque sus dueños hicieron actualizaciones tecnológicas, la planta quedó obsoleta y requiere una inversión en maquinarias por parte de quienes asuman la responsabilidad de su reapertura.
"Los empresarios interesados anticiparon que piensan hacer inversiones, pero anticiparon que tomarían menos empleados de los que originalmente tenía la fábrica. Por eso nos reunimos para buscar alternativas de solución. Una de esas opciones es la que ofrece la Secretaría de la Producción: la de encarar microemprendimientos productivos destinados a quienes queden fuera de la planta", dijo la intendenta de la localidad.
En tanto Schunk puso a disposición las herramientas del área para quienes quieran encarar un microemprendimiento productivo en esa misma ciudad del departamento Nogoyá, como salida a la situación creada. "Se abre una posibilidad de solución.
De cualquier modo, junto a la Secretaría de la Producción estamos buscando soluciones de fondo para los que puedan quedar afuera de la fábrica, porque Lucas González es una ciudad muy chica y conseguir fuentes laborales masivas no es tan sencillo", indicó Gobo. Para esa franja que no recuperaría su puesto se está gestionando la ampliación del subsidio por desempleo que vienen cobrando desde 2008.
Ayer los empresarios bonaerenses estuvieron en la intendencia de Lucas González para ultimar los detalles de su emprendimiento productivo, mientras que en la localidad hay fuertes expectativas por la posible reapertura del lugar.

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