Generó un profundo malestar en la UIA y otras entidades el nombramiento de tres camaristas vinculados con la CGT, entre los que figura la mujer de Héctor Recalde
Los presidentes de la UIA, la Bolsa de Comercio, Sociedad Rural (SRA), la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba) y de las cámaras de la Construcción y de Comercio se reunirán el miércoles en la sede de la CAC para reflotar los debates macroeconómicos y políticos luego de las vacaciones y discutir, en particular, este avance sindical en la justicia laboral.
El titular de la UIA, Héctor Méndez, consideró que “posiblemente se emita un comunicado conjunto, pero que, de cualquier manera, la central industrial saldrá con los tapones de punta la semana próxima”. “¿Cómo puede ser que tengan jueces propios? Es una locura. Nosotros lo habíamos anticipado y no nos escucharon”, aseguró el dirigente.
Consultado De la Vega al respecto, señaló que “los sindicatos han hecho un gran esfuerzo por aceptar su influencia en la justicia laboral” y que eso “preocupa mucho al sector empresario”.
Los nombramientos de los nuevos camaristas, publicados el miércoles en el Boletín Oficial, comprendieron a la mujer de Recalde, Graciela Lucía Craig, quien de ser la titular del juzgado 55, pasará a ocupar el puesto de vocal de la Sala Sexta de la Cámara del Trabajo; Diana Canal, al frente del juzgado laboral 74 de la Capital Federal y quien a partir de ahora se desempeñará en la sala Tercera de la Cámara; y Enrique Brandolino, hasta el momento subrogante en el juzgado 47 y que pasará a encargarse de una vocalía de la Sala Décima del fuero laboral.
Esos ascensos fueron aprobados por el Senado en diciembre pasado, luego de fuertes tironeos con la oposición, que denunciaron el intento del titular de la CGT, Hugo Moyano, por poner hombres propios en la justicia laboral. En este fuero se tramitan las principales causas sobre legislación laboral, convenios colectivos de trabajo y representación y encuadramiento sindical, y por ello se explica la irritación empresaria, que pierde cada vez pierda más capacidad de maniobra en casos de juicios laborales.
El comunicado que prepara la UIA, y que intentarán adhiera el resto de las cámaras empresarias, hará hincapié en el tándem Moyano-Piumatto (líder del gremio de judiciales)-Recalde y en la necesidad de que la justicia sea imparcial.
Frente a las críticas sobre el nombramiento de su mujer en una de los cámaras, el abogado de la CGT la defendió a ultranzas y aseguró que los cuestionamientos a esta designación tienen como destinatarios finales a la presidenta Cristina Fernández y a Moyano. “Mi mujer tiene 20 años de juez, 26 años de profesora universitaria, tiene muchos escritos sobre la materia y ganó el concurso por unanimidad”, consignó Recalde, luego de recordar que durante los ‘90 “jueces con nueve meses de desempeño fueron nombrados camaristas”. “El único defecto que tiene es que es mi mujer y para descalificarla, eso no alcanza. Evidentemente, hay animosidad”, remarcó el diputado.




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