Empresa formoseña exporta 10 mil cortes de cuero de yacaré

 Se venden a Estados Unidos y Europa. También comercializa más de 15.000 kilos de la carne para abastecer la demanda del consumo local, Buenos Aires y Rosario.

El socio gerente de Caimanes de Formosa SRL, César Gustavo Pérez, dijo que la empresa formoseña instalada en el Parque Industrial exporta por año entre 8.000 y 10.000 cortes de cuero de yacaré a Estados Unidos y Europa. 

Pérez comentó a La Mañana que la actividad principal de la empresa es la exportación del cuero del yacaré negro que va a los Estados Unidos y el overo a Europa. El yacaré negro representa el 80% de la producción y el overo el 20% restante.

La carne representa una segunda unidad económica, que se comercializa en Formosa y para abastecer la demanda de distribuidores Buenos Aires y Rosario. "De cada animal se extrae alrededor de 1,800 kilos de carne comestible, por lo que el total anual supera los  5.000 kilos", expresó.

El criadero de yacaré comenzó en el 2001, en plena crisis económica, y todo el proceso para la posterior exportación demanda un arduo trabajo, que se inicia con la recolección de huevos de la naturaleza, en todo el territorio provincial.

Los cosecheros, unos 200 aproximadamente, traen los huevos y los venden a la planta de incubación del criadero, en el Parque Industrial, y una vez que nacen los animales se les hace una marca en la cola y se los pasa a las piletas de crianza. 

Para que un yacaré llegue a las condiciones de faena se espera entre 20 meses y hasta 36 meses en promedio, aunque hay casos de animales de cuatro o cinco años que todavía están en proceso de crianza porque no llegan al tamaño adecuado. 

Luego de la faena, la carne se destina a la comercialización y el cuero salado y con bactericida se envía a una curtiembre en Lanús, provincia de Buenos Aires. 

"Allí se hace el corte y la terminación para las botas. Lo que se hace en Estados Unidos y Europa es sólo el armado, donde están los mejores especialistas en esa materia", señaló. 

En el criadero trabajan nueve personas en forma directa; mientras que en invierno se suman otras dos y a partir de diciembre se incorporan en forma temporal por lo menos cinco más. 

Además de la generación de mano de obra directa, se suman unos 200 cosecheros de huevos de yacaré, actividad que se extiende entre diciembre y febrero, de cada año. 

Remarcó que la actividad siempre está condicionada por la incidencia del clima en el ambiente natural. "Ni las grandes crecidas ni las sequías nos favorecen porque inciden en la calidad y en la cantidad de los huevos. Venimos de cuatro años de sequía y eso dificulta la recolección porque se hace más difícil. Esperamos que este período sea más propicio porque si bien hubo una creciente pronunciada, está empezando a bajar. Entendemos también que el comportamiento de la naturaleza tiene ciclos y que ahora ingresamos a una etapa más favorable para nuestra actividad. Cuanto más animales contemos, más yacarés aptos para faena tendremos", afirmó. 

En estos momentos, el criadero tiene aproximadamente unos 60.000 yacarés en crianza, de los cuales se comercializa entre un 10 y un 15% en el año. "Estamos trabajando bien. Pero necesitamos incrementar nuestra producción porque la demanda es alta. Por ese déficit, estamos haciendo importación temporal de cueros de yacaré de Colombia, proceso en el que tuvimos una ayuda muy importante de parte del Gobierno provincial. Desde hace un año y medio que trabajamos de esta forma y tratamos de ampliar la infraestructura para incrementar nuestra producción. El ambiente da para seguir creciendo en la actividad, según los estudios que realizamos cada dos años", expresó.

Anticipó que con la ampliación de la planta de incubación, se duplicará la capacidad de producción actual. "Esto generará mayor mano de obra. Además de la ampliación de los diferentes módulos, tendremos nuestra propia planta de alimentos balanceados, que hasta ahora no lo tenemos", agregó.

Devolución 

Aseguró que el 15% de la población de yacarés nacidos en el criadero son devueltos a la naturaleza, con un peso y tamaño que garanticen que pueda subsistir sin problemas en su hábitat natural, en el marco de un sistema conocido como ranching o programa de repoblamiento. Este un programa aceptado y fomentado por el grupo mundial de especialistas en cocodrilos y abalado por la Dirección de Fauna de Nación y fiscalizado por el Ministerio de la Producción y Ambiente de la Provincia, a través de la Dirección de Control y Fiscalización.

"Esto es muy importante porque está comprobado que sólo el 1% de los yacarés nacidos en estado natural logran llegar al año de vida.

Este trabajo de devolución nos garantiza el repoblamiento y con ello mantener la continuidad de la especie para su utilización y aprovechamiento, sin que exista peligro de extinción", explicó.

Resaltó que entre noviembre y diciembre se hacen las devoluciones preestablecidas de los lugares donde se extrajeron los huevos; mientras que los que quedan en el criadero pasan a la etapa de comercialización. 

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