Los jurados del examen técnico no podrán ser del mismo lugar que la vacante. El ministro de Justicia, Héctor Superti, dijo que el nuevo esquema perfecciona el anterior. "Los que llegaron no le deben el cargo a nadie", aseguró.
Las reformas fueron plasmadas en un decreto que el Poder Ejecutivo firmó en diciembre del año pasado, y que surgieron después de un año en el que la estructura original recibió varias observaciones. Superti defendió, igualmente, el espíritu inicial del Consejo, y dijo que, lejos de dar marcha atrás con esa organización, lo que se hizo fue perfeccionarla.
"La principal crítica encerraba, en realidad, otras críticas de gente a la que no le gusta este modelo, pero que no se anima a publicarlo o a decir que quiere la selectividad natural del dedo en lugar de este proceso tan complejo. Gran parte de las críticas apuntaban a la celeridad", recordó Superti a El Litoral. Al respecto, argumentó que, "cuando uno cambia totalmente un esquema, necesita un poco de tiempo para que empiece a funcionar con agilidad. Tuvimos que diseñar un sistema informático muy complejo porque cada concurso tiene su jurado, y esto generó que, al principio, costara arrancar", relató.
Sostuvo que aquel diseño original se proponía "transparencia en la elección de los magistrados, excelencia, regionalización, participación ciudadana y celeridad". Y advirtió que el gobierno cumplió su compromiso de revisar su funcionamiento al cabo de un año, teniendo en cuenta la experiencia y las observaciones de los diferentes actores.
Las reformas
El ministro subrayó que una de las premisas para la designación de un magistrado es que "llegue por sus propios méritos y no le deba el cargo a nadie, porque la primera pérdida de imparcialidad de un tribunal se da cuando le debe favores de nombramientos a una persona o sector". En segundo lugar, el juez debe tener "capacidad técnica, estabilidad emocional y compromiso democrático". Sobre esa base se diseñó el primer esquema del Consejo y, también, las modificaciones, aseguró.
Superti recordó que a partir de las reformas, en el examen técnico -concurso por antecedentes y oposición- no podrán participar jurados del mismo lugar en el que se produce la vacante.
Por otra parte, las personas físicas o jurídicas podrán presentar antecedentes positivos o negativos de los postulantes en la audiencia pública, y esos antecedentes podrán ser motivo de análisis y hasta modificar el orden de mérito de los ternados. A esa audiencia, además, se incorporarán ahora los Colegios de Abogados y de Magistrados.
En el caso de los jueces penales, se determinó un régimen especial a partir del nuevo Código Procesal Penal. La ley de transición (entre el nuevo y el viejo Código) advierte que los jueces del viejo sistema que quieran pasar al nuevo deberán optar y hacer un curso. "Para equilibrar esto, decidimos que quienes concursen por los nuevos cargos también deberán tener esa preparación. Y, para evitar que digan que esto es para el control ideológico, integramos un comité académico con todos los estamentos, que definirá la modalidad, los contenidos, docentes y el director del curso", explicó.
Balance
Pese a las reformas introducidas, Superti evaluó como positivo el funcionamiento y la capacidad de trabajo del Consejo en el último año. Mencionó que, con los cinco pliegos que se enviarán en los próximos días a la Legislatura (descontando tres concursos que tienen impugnaciones y dos vacantes recientes en Rosario), "estarán cubiertas todas las Cámaras de Apelaciones de la provincia".
Por otra parte, aseguró que "todos los cargos vacantes de Primera Instancia, a excepción del fuero penal, si no están cubiertos por un juez definitivo, tienen concursos en trámite". Además, adelantó que reenviarán a la Legislatura una lista de jueces subrogantes, por lo que estimó que "las vacantes reales llegarán a un número razonable por la dinámica que genera la propia formación de vacantes por renuncias, fallecimientos o ascensos".
Superti reconoció que tuvieron problemas en algunos concursos -como en Tostado-, donde no se presentaron postulantes, pero, en términos generales, opinó que "los que llegaron no le deben el cargo a nadie.
"Una de las quejas que tuvimos fue la cantidad de impugnaciones. Sí, hubo muchas, pero creo que esto es saludable; algunas tuvieron razón y otras, no; sin embargo, eso tributa a la transparencia del sistema. Hay demoras por las impugnaciones, pero no nos olvidemos de que el día que nombramos a un juez es con la inamovilidad de la Constitución", concluyó.
Comentá la nota